Abril 29, 2008
BUENOS AIRES, 27 de abril (OSCAR J. SERRAT / AP) - Con signos de avanzar, la negociación por los impuestos a las exportaciones de granos cumplirá el viernes el plazo fijado por los productores agrícolas para que el gobierno les ofrezca una solución a esa medida que rechazan.
Los productores piden que se anule el nuevo régimen de "retenciones" (gravámenes) móviles a las exportaciones de soja y girasol, en vigencia desde el 11 de marzo, exigencia que hasta ahora el gobierno rechazó de plano.
Sin embargo, hubo manifestaciones conciliadoras del jefe de gabinete Alberto Fernández, principal negociador gubernamental, y de los titulares de las organizaciones del campo, quienes admitieron la posibilidad de prorrogar el plazo que fijaron.
Al parecer la renuncia el jueves del ministro de economía Martín Lousteau, artífice del sistema de gravámenes a las exportaciones, repercutió positivamente en el conflicto. En su lugar asumió Carlos Rafael Fernández.
El jefe de gabinete dijo que "a partir de la renuncia de Lousteau, todo está abierto", en la negociación, según declaraciones publicadas en la edición dominical de La Nación.
El funcionario admitió que el gobierno aceptaría "algunas correcciones" al esquema tributario que desencadenó 21 días de huelga del agro y bloqueos en las rutas de todo el país que causaron desabastecimiento de productos en varias ciudades.
Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), declaró el sábado a Radio América que "si hay señales claras, no quepa la menor duda de que se prorrogará la tregua, pero sin señales claras, no".
El presidente del sindicato de camioneros Hugo Moyano, quien también es titular de la Confederación General del Trabajo (CGT), una central obrera aliada al gobierno, declaró el sábado a la prensa que "si lamentablemente no hay a acuerdo y vuelve una medida de fuerza, el gremio tiene la consigna de que pasan todos o no pasa nadie".
De esa forma, los transportistas conjurarían la estrategia de los gremios del agro, que dejaban cruzar los tapones en las rutas solo a los camiones cargados con sus productos.
Algunos grupos de productores rurales parecen más radicales que sus líderes. Alfredo De Angelis, un dirigente agrícola del sur del país, afirmó que "tal como nos encontramos, el 2 de mayo vamos a estar en asambleas en las rutas".