Junio 14, 2011
Pekín, 13 jun (EFE).- Más de mil trabajadores inmigrantes causaron daños en vehículos y edificios públicos en la ciudad de Xintang (provincia sureña de Cantón) en el tercer día consecutivo de enfrentamientos entre policía y vendedores ambulantes, informó hoy el diario independiente "South China Morning Post".
Los obreros, oriundos en su mayoría de la ciudad de Sichuan (suroeste del país), causaron destrozos a su paso, según dijeron algunos vecinos, y la policía intentó dispersarlos con gas lacrimógeno, pero los manifestantes no se rindieron.
Las protestas comenzaron el pasado viernes, después de que unos guardias de seguridad detuvieran y esposaran a una mujer embarazada, oriunda de Sichuan, Wang Lianmei, de 20 años, frente a un supermercado.
Según los guardias, la mujer vendía mercancías en la puerta del negocio, lo cual no está permitido.
La detención de Wang desató una revuelta que terminó con 25 vendedores ambulantes detenidos.
Las noches del viernes y el sábado los manifestantes descargaron su ira contra coches de la policía y edificios oficiales, pero anoche hubo denuncias de ataques a coches particulares que circulaban por la zona de la protesta.