Emilio Morales: el propio régimen revela su desfalco a la Salud Pública cubana

Madrid (DDC) – El Observatorio Cubano de Auditoría Social (OCAC), del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21 reveló este lunes que la nueva oligarquía cubana comandada por GAESA se apropió, como mínimo, de 69,8 mil millones dólares (69.866.399.679 dólares) de los salarios de los médicos exportados. Ese dinero nunca fue invertido en el sistema de Salud Pública como había anunciado el Gobierno cubano, ante las primeras acusaciones de someter a trabajo forzoso a esos profesionales de la salud.

Las cifras divulgadas en el informe Cuba: el saqueo de GAESA a la seguridad sanitaria no salen de la imaginación del laboratorio de ideas. Todas fueron tomadas de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), explica su presidente, el economista Emilio Morales, a DIARIO DE CUBA.

«Las cifras escandalosas son de ellos, son publicadas por la ONEI, son datos de los ingresos por servicios médicos, es una recopilación de todos los años analizados. El dinero que invierten en hoteles, el porciento que invierten en salud son datos reportados por ellos mismos. Lo que queda es la cuenta que uno saca», dice Morales.

Según OCAC, en el período 2008-2022, el régimen cubano solo invirtió un total de 1.7 mil millones de dólares en el sector de la salud, de acuerdo con las cifras publicadas por la ONEI. Ello representa el 1.61% de lo ganado por el personal médico cubano contratado en el exterior durante todo ese tiempo. En contraste, el régimen cubano invirtió unos 24.2 mil millones de dólares en la construcción de nuevos hoteles en el mencionado período de tiempo.

«Del total facturado en 15 años (108 mil millones de dólares) solo han invertido poco más de 1.700 millones, que representa solo el 1,6 % del total. En contraste vemos que hay una inversión en hoteles en ese mismo periodo de tiempo de 24 mil millones de dólares en una industria donde la ocupación hotelera es de apenas un 10%», añade el presidente de Cuba Siglo 21.

El análisis pone de manifiesto que, en los últimos 13 años, el Estado cubano invirtió 13 veces más en la construcción de nuevos hoteles que en la Salud Pública.

Estas cifras abren otra interrogante. Si gastaron en construcción de hoteles 24.2 mil millones, en salud 1. 7 mil millones (un total de 25.9 mil millones en esos dos gastos) y a los médicos le pagaron 30.7 mil millones queda una suma restante nada despreciable de 43.8 mil millones.  ¿Cuál fue el destino de este «excedente»?

Para Morales, «hay un gran desfalco y todo indica que hay una gran operación de lavado de capitales».

El objetivo de la divulgación del informe, elaborado a partir del análisis de las cifras que publica la ONEI, es «exponer a la luz pública esta realidad, fruto de la cual los cubanos sufren un sistema de salud colapsado, un sistema de salud sin medicamentos, una infraestructura hospitalaria en estado de precariedad, sin insumos para dar un adecuado servicio a los pacientes», explica el presidente del laboratorio de ideas.

«Es muy duro ver que ese dinero se lo roban del salario que ganan unos médicos con contratos característicos de trata esclava, de trata de personas. No los dejan viajar con sus familias, les retiran el pasaporte una vez llegan al país al que están destinados para evitar la libertad de movimiento, son estrechamente vigilados por personal de seguridad insertado en las propias brigadas. Es todo un mecanismo para explotar al cubano y para desfalcar al país, un mecanismo muy sofisticado dirigido por el Partido Comunista y la contrainteligencia del MINFAR (Ministerio de las Fuerzas Armadas), infiltrada en el Ministerio de Salud Pública», señala Morales.

El economista lamenta que el médico exportado solo gana entre el 10 y 20% del dinero que le pertenece por su trabajo

«Estamos viendo una crisis tremenda de salud en Cuba y se supone que todo este movimiento de exportación de mano de obra médica se hace con el fin de invertir en el sistema», critica.

El presidente de Cuba Siglo 21 recalcó que «la idea es destapar la verdad, que la propia gente de ellos vea lo que hay. Esa barbaridad de dinero adónde va a parar si no es a lo que estaba supuestamente destinado. Tiene que haber culpables, tiene que haber transparencia, la gente tiene que empezar a pedir la rendición de cuentas. Esto es una manera de despertar al pueblo cubano. Que no digan más que es el embargo de Estados Unidos, ni las sanciones».

«No. Es el bloqueo interno que tiene esa mafia que dirige al país», fustiga el economista. «Es un momento de que la gente entienda lo que está pasando, incluso los propios comunistas, gente que una vez creyó en el sistema y hoy estará muy decepcionada. En la medida que les suministres datos, les descarnes la verdad, esa conciencia se irá transformando en otra dirección, en la del cambio, que es la que queremos».