Represión contra sindicalistas independientes por aniversario del 11 de julio

Miles de cubanos a través de todo el país se unieron en una protesta masiva el 11 de julio de 2021.

La Habana, Cuba – El 11 de julio de 2021 ocurrieron en Cuba las protestas masivas más grandes del pueblo contra la revolución comunista. Este gran suceso desató una represión despiadada por parte del régimen, que llevó a prisión a más de mil de los manifestantes.

Al cumplirse el segundo aniversario de tan gloriosa fecha y en sus días previos, cerca de una decena de sindicalistas independientes miembros de la ASIC fueron detenidos, amenazados, interrogados o vigilados en sus viviendas por agentes de la Seguridad del Estado.

El miércoles 28 de junio, alrededor de la una de la madrugada, el sindicalista independiente Alexis Gómez Rodríguez fue arrestado cuando regresaba a La Habana procedente de la provincia Matanzas. Al llegar a la terminal de ómnibus nacionales, fuerzas combinadas de la policía nacional y la policía política lo arrestaron y se lo llevaron detenido en un auto patrullero hasta la unidad de Zapata y C, en el Vedado.

Allí lo introdujeron en un cuarto de interrogatorio climatizado donde le decomisaron parte de sus pertenencias: un teléfono móvil marca Samsung, 900 dólares y dos pomos de medicamentos, al tiempo que lo humillaron haciéndolo desnudarse.

Dos oficiales del Departamento de Seguridad de Estado (DSE) lo interrogaron y amenazaron, levantándole un acta de advertencia y advirtiéndole de que tenía prohibido reunirse con el secretario general de la ASIC, Iván Hernández Carrillo, en su sede nacional, en la provincia de Matanzas. Los agentes le informaron que la vivienda del secretario general está muy bien vigilada, algo ya conocido, pues agentes de la policía política vestidos de civil regularmente mantienen un cerco policial visible en sus alrededores, además de utilizar cámaras de vigilancia para reforzar el acoso, sistemas de escucha telefónicos y otros métodos de persecución policial.

Gómez Rodríguez fue liberado 19 horas después del arbitrario arresto, no sin antes ser amenazado con prisión si no depone sus actividades sindicales de inmediato.

El día 3 de julio en horas de la mañana, el sindicalista independiente Carlos Javier Gómez Guevara, secretario provincial en Villa Clara, fue citado por un agente de la policía política a una dependencia policial conocida por “El Castillito”, en Villa Clara, donde fue interrogado y amenazado por las actividades convocadas por el segundo aniversario del 11 de julio.

De igual modo Rodolfo Aparicio Alemán, también sindicalista independiente del municipio Cruces, provincia Cienfuegos, fue citado los días 6 y 7 de julio a una unidad policial de su localidad, para ser amenazado y advertido sobre el mismo tema.

El 7 de julio, en la barriada de Cayo Hueso, en La Habana,el sindicalista independiente y secretario provincial de la ASIC, Emilio Gottardi Gottardi, fue arrestado arbitrariamente por agentes del DSE al salir de su vivienda en la barriada de Cayo Hueso, en Ciudad de La Habana, y conducido a la unidad policial de Zanja, donde fue interrogado por dos oficiales del DSE vestidos de civil acerca de una actividad que había realizado en su casa unos días antes. Además, fue advertido a que se abstuviera de participar en actividades relacionadas con el 11 de julio. Emilio fue liberado sin cargos tres horas más tarde.

Durante los días 3 y 4 de julio la vivienda del secretario general de la ASIC, Iván Hernández Carrillo, en el municipio Colon, Matanzas, fue vigilada por efectivo de la Policía Política sin motivo aparente. En Las Tunas el 11 de julio las casas de varios activistas de la ASIC amanecieron vigilada por agentes de la Seguridad del Estado, el secretario provincial Liván Monteagudo Rivero también informó del asedio policial durante todo el día 11 de julio.

De igual manera en la provincia La Habana la vivienda de los sindicalistas independientes Yunia Figueredo Cruz, Yaquelin Dali Caballero, Ulises González Moreno y Emilio Gottardi Gottardi permanecieron sitiadas durante toda la jornada por efectivos del DSE vestidos de civil.

En el caso de Yunia Figueredo la vigilancia se extendió durante 5 días, del 10 hasta el 15 de julio.