viernes , 12 junio 2026

La energía solar y el eterno cuento de las soluciones

Si hay algo seguro es que los paneles solares no resolverán el problema de escasez de generación en la Isla.

La Habana (Sindical Press) – El coordinador de Programas y Objetivos del Gobierno Provincial de Las Tunas, Fidel Gordo Escobar, asegura que el territorio avanza hacia un futuro más sostenible gracias al impulso de las fuentes renovables de energía.

Sin perspectivas claras, la supuesta transformación anunciada por el funcionario parece ser otra promesa destinada a terminar en un chasco.

La experiencia acumulada tras innumerables proyectos que fracasan o concluyen a golpe de nefastas improvisaciones inclina la balanza hacia el cuestionamiento de un desenlace favorable en la transformación del Sistema Electroenergético Nacional.

Si de algo hay que convencerse es de que los paneles solares no resolverán el problema de la escasez de generación, aunque se continúe propagando la idea de que constituyen una alternativa viable.

Escobar declaró al Periódico 26 que “a finales del año pasado se contabilizaban en el entorno de mil 400 viviendas; y cuando resumimos abril, ya había cuatro mil 600 con fuentes renovables”. La cifra, presentada como avance, está lejos de representar un logro significativo.

Con un fondo habitacional de alrededor de 178 000 viviendas, las 4 600 residencias beneficiadas en Las Tunas representan apenas el 2,6 %. Ese dato revela más los límites del programa que su supuesto éxito.

Tampoco parece realista completar en varias localidades de la Isla los 92 parques solares que, según los planes oficiales, generarían 2 000 megavatios para 2028. La inversión necesaria, estimada entre 1 600 y 2 000 millones de dólares, supone una carga financiera difícil de sostener para una economía en ruinas.

Es cierto que la próxima inauguración de un parque fotovoltaico en el poblado tunero de Veguita podría traer cierto alivio a los pobladores, siempre que los ladrones no hagan de las suyas.

El robo de paneles solares, cables y otros componentes eléctricos se ha convertido en un problema recurrente. No se trata de hechos aislados, sino de síntomas de una crisis más profunda: pobreza extendida, falta de control, corrupción, desesperación y ausencia de garantías para proteger inversiones costosas.

En mayo trascendió la sustracción de cuatro paneles solares de un gabinete de la empresa estatal de comunicaciones (ETECSA) en Santiago de Cuba, así como el robo con violencia en una estación de bombeo en Holguín, donde golpearon y amarraron al custodio para llevarse 32 paneles solares.

En La Habana se reportó la detención de un jefe de turno en el parque fotovoltaico de Barreras, en el municipio Guanabacoa, acusado de robar 40 metros de cable eléctrico, lo que dejó fuera de servicio a 40 paneles.

El asunto de las energías renovables se parece demasiado a los viejos cuentos que se escriben en las oficinas del Partido: prometen futuro, alivio y soluciones, pero terminan convertidos en otro desastre.