sábado , 15 junio 2024

Cuba respeta el derecho a huelga, responde el gobierno ante la OIT

El gobierno se ha defendido ante una serie de acusaciones por parte de sindicalistas independientes cubanos reconocidos por la OIT.

Mario J. Pentón | Miami – El gobierno cubano se ha defendido en el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ante una serie de acusaciones por parte de sindicalistas independientes cubanos, y ha argumentado que en la isla se respeta el derecho a huelga y existen sindicatos “autónomos”.

“El hecho de que los trabajadores no utilicen este mecanismo [la huelga] no se debe a una prohibición legislativa sino a la posibilidad de recurrir a otros medios más eficaces tales como múltiples formas de participación efectiva a su disposición y el ejercicio de un poder real en la toma de decisiones en los asuntos que les conciernen”, ha dicho el gobierno cubano ante la OIT.

El gobierno de Miguel Díaz-Canel aseguró que en caso de huelga, los dirigentes sindicales se encuentran protegidos de cualquier represalia o actos de discriminación antisindical “con todas las garantías necesarias para el ejercicio de sus funciones”.

Además, el gobierno declaró que “las organizaciones sindicales que reúne la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) tienen carácter autónomo” y aprovechó la ocasión para arremeter contra la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), a quien acusa de recibir dinero de Estados Unidos para “presentarse como activistas sindicales independientes, disidentes o críticos hacia el Gobierno y denunciar falsas violaciones a los derechos de los trabajadores”.

Las organizaciones sindicales en Cuba, apéndices del Estado, que las sufraga, reúnen a más de tres millones de trabajadores. Lejos de ser críticos con la gestión estatal o pedir mejores condiciones de trabajo para sus afiliados, los sindicatos promueven la agenda del Partido Comunista y se han reportado expulsiones de trabajadores críticos con el sistema.

En la isla el salario medio mensual apenas supera los $40.

Iván Hernández Carrillo, secretario general de la ASIC, calificó las declaraciones del gobierno cubano como “cínicas”, en conversación con el Nuevo Herald.

“La propia OIT le ha reclamado al régimen que garantice el reconocimiento de nuestra organización y tomó nota de los ataques, hostigamiento y persecución entre otros actos de discriminación e injerencia antisindical que el régimen practica de manera sistemática contra los sindicalistas independientes”, dijo Hernández Carrillo desde la isla.

El sindicalista tiene prohibido salir del país porque aún purga una condena desde el 2003 cuando el Tribunal Provincial Popular de La Habana lo condenó a 25 años de cárcel por sus ideas. Tras la mediación de España, Hernández Carrillo fue excarcelado, pero se mantiene con una “licencia extrapenal”, una figura legal que podría ser revertida y enviado a la cárcel en cualquier momento.

“La ASIC ha roto el monopolio que el régimen desde hacía 60 años ostentaba en este organismo internacional mintiendo, insultando y descalificando. Ahora están sentados en el banquillo de los acusados, en el lugar que les corresponde”, dijo Hernández Carrillo.

La Asociación Sindical Independiente de Cuba y sus afiliados fueron el blanco de la respuesta del gobierno ante la OIT.

Según el gobierno, la ASIC no puede ser considerada una organización sindical porque ninguno de sus miembros tiene vínculos laborales en la isla. La Habana también alegó que “las personas aludidas en la queja han tenido una conducta antisocial y delictiva”.

También desmintió que los miembros fueran víctimas de “detenciones o arrestos arbitrarios o temporales” y aseguró que sus fuerzas del orden “ejercen su labor con estricto apego a la legislación”, por lo que “no tienen por práctica reprimir, intimidar, hostigar, torturar o maltratar a los ciudadanos”. El gobierno no negó que le ha impedido a los activistas viajar al exterior, pero se escudó en la ley migratoria vigente.

La OIT por su parte recordó al gobierno cubano que los miembros de ASIC no necesitan ser empleados estatales o cuentapropistas para formar un sindicato. Además le pidió al gobierno que se abstenga de impedir a los sindicalistas independientes viajar al exterior a eventos sindicales internacionales. La organización urgió a poner fin a las detenciones arbitrarias y conceder libertad de movimiento a los sindicalistas independientes.

“El Comité insta al Gobierno a que garantice el reconocimiento de la Asociación Sindical Independiente de Cuba, así como su libre funcionamiento y ejercicio de actividades sindicales”, recoge una de las conclusiones del informe sobre Cuba.

Para Hernández Carrillo, las conclusiones del informe son una “victoria” de los sindicalistas independientes. “Hemos denunciado [al gobierno] porque no existe otra forma de describir la desgracia que estamos viviendo por culpa de un régimen que transgrede sus propias leyes y que desde el poder está aferrado a mantenerse pisoteando a nuestros trabajadores y a nuestro pueblo”, dijo.

“Nos sentimos satisfechos con este informe y esperamos que el Comité de Libertad Sindical adopte otras medidas en lo adelante ante la insatisfacción y la poca voluntad política de las autoridades por avanzar en este tema”, agregó.

Documentos relacionados:
391.er informe del Comité de Libertad Sindical [Cuba]
Informe del Comité de Libertad Sindical (386º / 2018)