domingo , 19 mayo 2024
Angélica Garrido (izq.) y su hermana María Cristina fueron encarceladas y torturadas por el solo hecho de manifestarse pacíficamente en Cuba.

Esposo de la prisionera política Angélica Garrido obligado a dejar su empleo en una librería

Angélica, de 39 años, actualmente encarcelada, enfrentaba una petición fiscal de 10 años de cárcel por el 11 de julio.

(Redacción Radio Televisión Martí) – Luis Rodríguez, esposo de la prisionera política Angélica Garrido, fue obligado este martes a abandonar su trabajo como administrador y dependiente de una librería ubicada en Quivicán, provincia de Mayabeque.

Rodríguez dijo a Radio Martí que al régimen comunista cubano «no le interesa el sustento de su familia», sino sólo sus ideas contrarias al sistema político que impera en la isla y que este «no puede tolerar a alguien que piense diferente».

Explicó que “hoy se presentaron el director económico y el jefe de personal, diciendo que yo no era necesario y que se me diera la baja, que la pidiera. Yo les dije que no, que no iba a pedir la baja, que me tenían que botar, porque nunca hice nada”.

El esposo de la prisionera política añadió que los jefes «se quedaron con la llave del centro», y que tendrá que ir a recoger sus cosas otro día.

La esposa de Rodríguez, la activista Angélica Garrido, de 39 años, actualmente encarcelada en la prisión del Guatao, en La Habana, enfrentaba una petición fiscal de 10 años de cárcel, la que le fue rebajada por el Tribunal Provincial de Mayabeque a 3 años, solo por participar en las protestas del 11 de julio.

El Tribunal Provincial de Mayabeque entregó el 10 de marzo las sentencia firmes contra las hermanas Angélica y María Cristina Garrido por su participación en las protestas populares.

Ambas hermanas ha sufrido vejaciones y ensañamiento por parte de las autoridades carcelarias durante su encierro.

El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EEUU, Brian A. Nichols, ha destacado el caso de las hermanas Garrido como parte de la campaña #PresosPorQué?