jueves , 20 junio 2024

La MIPYME de un represor cubano lucra con las importaciones de pollo de EEUU

Actualmente en Cuba operan unas 8.000 mipymes, que el Gobierno ha querido ofrecer como una apertura a la propiedad privada.

(DDC) – La MIPYME Merca-Max SURL, propiedad del agente de la Seguridad del Estado Yoandy Riverón, alias «Cristian», hace negocios en Villa Clara con pollo importado desde Estados Unidos a pesar del embargo, denunció el periodista e investigador José Raúl Gallego en un hilo en su cuenta en la red social X (antes Twitter).

De acuerdo con Gallego, Riverón, en su etapa como oficial de la Seguridad del Estado en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, «tiene probados hechos de represión» contra la entonces profesora Dalila Rodríguez y los estudiantes Karla Pérez González, expulsada de ese centro de estudios, posteriormente impedida de regresar a Cuba y hoy refugiada en Costa Rica, contra Víctor M. Dueñas y contra el animalista Javier Larrea, fundador del grupo Bienestar Animal Cuba (BAC).

«El oficial Riverón, en su etapa de ‘empresario’, sigue siendo un defensor violento del régimen, aboga por la eliminación del embargo y que la dictadura reciba un tratamiento similar al de China y Vietnam, para importar más pollo, revenderlo a la población y enriquecerse más», dijo el académico cubano.

En palabras de Gallego, el negocio del represor es «el ‘emprendimiento made in Cuba’ en un país donde las libertades económicas están subordinadas de manera discrecional a la política y donde no existe un Estado de Derecho para garantizarlas. Dinero, sí. Libertad y derechos, no», añadió.

Merca-Max SURL vende los paquetes de 5,5 libras de muslos de pollo estadounidense en 1.450 pesos cubanos y una caja de 20 kilogramos a un costo de 11.600 pesos.

«Mientras, el pollo producido en Estados Unidos es vendido a sobreprecio en el país sancionado e incluido en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, por uno de los esbirros que forma parte del aparato represivo que hostiga a cubanos por tratar de ejercer sus derechos», denunció Gallego.

En un comentario a la publicación de Gallego, el también periodista y fundador de la revista YucaByte Norges Rodríguez añadió: «El pollo humanitario que se salta las sanciones de EEUU lo vende un represor que ahora es, además, emprendedor. Te torturo, te reprimo y te vendo el pollo. La combi (combinación) completa».

La MIPYME de Riverón, ubicada en Caibairén, también comercializa detergente, hilo de coser, botas de trabajo y jugo de frutas.

Yoandy Riverón llegó a los titulares de la prensa, incluida la oficial, reciclado como emprendedor a cargo de la apertura de la tienda de calzado Jona’s SURL, en Camajuaní, Villa Clara, en junio de 2022. Este negocio se especializa en la venta de «calzados de buena calidad y confort» como sandalias, balerinas, chancletas para baño, tenis, entre otros, según la publicidad que acompañó su lanzamiento.

En los perfiles en redes sociales de Riverón suelen aparecer publicaciones de Miguel Díaz-Canel; en junio de 2022 lanzó ataques contra el fallecido cantautor Pablo Milanés a propósito de un concierto que ofreció en La Habana; en 2021 el represor emprendedor se declaró de «Patria o Muerte hasta las últimas consecuencias» a raíz de las históricas protestas del 11J en la Isla. El agente también habría estado involucrado en un trabajo de la Seguridad del Estado para destruir la vivienda del colaborador de DIARIO DE CUBA Pedro Manuel González Reinoso.

Actualmente en Cuba operan unas 8.000 mipymes, que el Gobierno ha querido ofrecer como una apertura a la propiedad privada, cuando se trata de entidades controladas en buena medida por personas cercanas al Gobierno, o empresas estatales reconvertidas.

Asimismo, su funcionamiento depende de espesos mecanismos de control y las importaciones de productos del extranjero, que son su canal de aprovisionamiento fundamental, dependen de pocas empresas autorizadas a ello, la mayoría estatales.

La analista de DIARIO DE CUBA Rafaela Cruz ha advertido en varios artículos sobre el surgimiento de una nueva clase de pequeñas y medianas «empresas» conectada al poder y promovida por este que, por lo tanto, tiene privilegios frente al verdadero «sector privado».

«Las MIPYMES son el Caballo de Troya, la vacuna para inocular en la economía privada agentes económicos aparentemente independientes», advirtió la economista a finales de abril pasado.