martes , 19 mayo 2026

Precariedad, represión: sindicalistas independientes expondrán en Ginebra la realidad del trabajo en Cuba

‘La crisis laboral cubana no puede leerse solo como un problema económico’, sostiene el Observatorio de Derechos Laborales y Sindicales.

Madrid (DDC) – La precariedad, la desprotección en el ámbito laboral y la falta de libertad sindical que sufren los trabajadores cubanos serán expuestas el próximo 1 de junio en la Conferencia Anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a través de un informe que presentará la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) y que su secretario general, Iván Hernández Carrillo, hizo llegar a DIARIO DE CUBA.

“En las últimas semanas, la ASIC ha experimentado un agravamiento del patrón represivo contra sus activistas, hechos que no son aislados y que pondremos sobre el tapete durante la conferencia”, denunció el líder sindical en una nota compartida con esta redacción.

Uno de los ejemplos más recientes del hostigamiento del régimen cubano contra la organización sindical independiente fue el arresto, en abril, de uno de sus miembros, Bárbaro de la Nuez Ramírez.

De la Nuez Ramírez fue liberado casi dos semanas después de su detención, aunque continuó bajo vigilancia de la Seguridad del Estado.

El reporte que ASIC presentará ante la OIT y distribuirá durante la reunión fue elaborado por el Observatorio de Derechos Laborales y Sindicales.

El texto analiza la situación laboral en Cuba durante 2025, un año en el que “no hubo una mejora sustancial en garantías labora les, libertad sindical ni protección efectiva a las personas trabajadoras”, concluyó el Observatorio.

“La crisis laboral cubana no puede leerse solo como un problema económico”, subraya el documento y destaca que la de la Isla es también “una crisis de representación, legitimidad, protección y libertad, con implicaciones directas para el diálogo social, la supervisión internacional y la credibilidad de cualquier reforma laboral promovida desde el Estado”, en alusión al nuevo Código del Trabajo que el régimen cubano pretende aprobar en 2026.

Sobre esa norma, el informe recalca que la consulta del anteproyecto “fue conducida por el aparato estatal y la CTC (Central de Trabajadores de Cuba), sin garantías verificables de participación en igualdad de condiciones para organizaciones independientes”.

“Cualquier narrativa oficial de modernización normativa queda debilitada si no existe interlocución sindical autónoma. Esto afecta la legitimidad de los procesos de reforma y del diálogo social presentado ante instancias internacionales”, añade.

Entre los hallazgos que presenta el reporte —elaborado a partir de información oficial, fuentes internacionales, fuentes independientes y una encuesta realizada por ASIC— destaca que el incremento del salario mensual durante 2025 no significó una recuperación real del bienestar de los trabajadores cubanos.

El documento contrasta el aumento del salario mensual, que alcanzó los 6.930 el año pasado, con la escalada de la inflación oficial acumulada, que en noviembre fue del 13,07%. La interanual fue de 14,95%. Esta combinación “siguió erosionando la capacidad de compra”, concluye el informe.

Esta precariedad “continúa después de la jubilación”, señala el informe. Esa conclusión se basa en la encuesta de ASIC. El 99% de los jubilados cubanos que la respondieron afirmó que su pensión no cubre necesidades básicas; “97,8 % dijo haber tenido que buscar ingresos adicionales; 90,7 % continuaba trabajando; y 95,7 % reportó dificultades para acceder a atención médica, medicamentos o diagnósticos”.

“La libertad sindical siguió estructuralmente restringida”, sostiene el texto, con argumentos como la falta de “avances verificables en pluralismo sindical” y el control del régimen cubano sobre la consulta del Código de Trabajo.

El informe señala que “la seguridad y salud en el trabajo es una de las expresiones más concretas de la precariedad laboral”, teniendo en cuenta las respuestas de los participantes en la encuesta de ASIC.

“El 82,4 % de los encuestados indicó no haber recibido formación formal en SST (Sistemas de Seguridad y Salud en el Trabajo); 52,5 % identificó falta de medios de protección y capacitación; 82,9 % percibió aumento de accidentes en traslados laborales; y 95,5 % dijo no confiar en las instituciones gubernamentales para buscar apoyo o interponer recursos en caso de accidente”, cita el informe.

“No se trata solo de un déficit técnico, sino de una falla sistémica en prevención, reparación y con fianza. Esto debilita la capacidad de reportar riesgos y corregirlos institucionalmente”, recalca.

El informe será presentado ante la OIT justo un mes después de que la autoridades escenificaran un supuesto apoyo masivo mediante el desfile por el Primero de Mayo, que en Cuba no es una jornada de reivindicación de los derechos laborales, sino de autobombo del régimen. Los trabajadores son obligados a asistir con amenazas.