martes , 23 julio 2024

«Aquí no hay nada para hacer una cosecha», responden campesinos ante nueva exigencia del Partido Comunista de Cuba

Nada más cruel en este momento que el querer imponerle al campesino algo que todos sabemos que no pueden hacer”.

(Tomás Cardoso/Martí Noticias) – Campesinos cubanos dijeron esta semana a Martí Noticias que el nuevo plan de siembra que exigen las autoridades es inalcanzable, por la falta de recursos que enfrentan y señalaron al gobierno como el único responsable de la destrucción de la agricultura nacional.

Durante el fin de semana sesionó en Güira de Melena, en la provincia Artemisa, el VII Pleno de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), presidido por Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC).

En el evento se trató la situación alimentaria en el país y la urgencia de producir más renglones del agro para abaratar sus precios. También se tomó la decisión de exigir al campesinado sembrar la mayor cantidad de la 470.000 hectáreas de cultivos varios prevista para la campaña de frío.

Según reseña la prensa oficial, el dirigente comunista «llamó a buscar niveles superiores de siembra, como modo de incrementar la potencialidad y revertir indicadores negativos que afectan la eficiencia en múltiples órdenes».

Desde Pinar del Río, el líder de la Liga de Campesinos Independientes de Cuba, Esteban Ajete Abascal, explicó que por la falta de combustible no se pueden utilizar los tractores para la roturación de las tierras, y que les faltan todos los recursos a los agricultores.

“Nada más cruel en este momento que el querer imponerle al campesino cubano algo que todos sabemos que no pueden hacer, porque sin nada no se hace nada. Con miseria lo único que se reproduce es la miseria, entonces, hoy en los campos cubanos la tracción animal no existe porque se han comido la mayor cantidad del ganado vacuno, por la hambruna que hay y la situación que tienen las personas, los campesinos no tienen ni siquiera para comer”, aseguró.

Osmani Poveda Hernández, que labora en la cooperativa Hermanos Saíz, en el poblado de San Juan y Martínez, también en el occidente del país, alertó que a los problemas del campesinado se suman los impagos del Estado a los productores y la falta de financiamiento.

“No hay petróleo, no hay fertilizantes, no hay nada. Aquí no hay nada para hacer una cosecha, mira la fecha en que estamos ya, y lo que hay es un cinco por ciento de campesinos que han podido sembrar las tierras”, describió Osmani.

El pleno de la ANAP instó, además, a hacer un uso eficiente de las tierras que el Ministerio de la Agricultura entregó en usufructo a campesinos y cooperativistas, así como a mantener el debido control de las cosechas, como informó el diario estatal Granma.

El usufructuario Daniel Alfaro Frías, desde San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, concluyó que siempre el gobierno trata de ocultar sus propios errores.

“Esto es una forma de tratar de justificar las ineficiencias que siempre han tenido ellos en la agricultura y que hoy en día se acrecientan por el abandono, por el deterioro de todos los medios que no le hacen llegar a los campesinos”, explicó Alfaro.

La prensa estatal cubana aseguró que en la reunión, Rafael Santiesteban Pozo, presidente de la ANAP, llamó a exigir una mayor vigilancia en las áreas agrícolas y ganaderas, para enfrentar la actividad delictiva.

Desde la zona del Horno, en Bayamo, en la oriental provincia de Granma, el agricultor Emiliano González, señaló que el delito de hurto y sacrificio de ganado «está fuera de control”.

“A la gente las están asaltando dentro de las casas para llevarle una yunta de buey», agregó.

«¿Dónde está el combustible, dónde están los insumos, dónde están los fertilizantes, dónde están las herramientas para hacerlo? No hay para trabajar”, enfatizó González.

Durante su intervención en el evento, Morales Ojeda, dijo que «la canasta básica, lejos de que cada día la podamos asumir con más producción nacional, la estamos asumiendo con más importación”.

Los alimentos a los que se refiere el funcionario son los que se venden en la isla por medio de la libreta de racionamiento y que consisten, básicamente, en arroz, azúcar y frijoles.