domingo , 21 julio 2024

Asociación Sindical Independiente de Cuba: siete años de luchas y victorias

En estos siete años de ininterrumpido trabajo, ASIC han enfrentado un sinnúmero de ataques por parte de la policía política.

La Habana (Sindical Press) – Desde que los comunistas llegaron al poder, un número significativo de cubanos, incluidos muchos de los guerrilleros que combatieron junto a Fidel Castro, se levantaron contra su autoritarismo y la política anti democrática que impuso con carácter irrevocable.

A pesar de los más de 60 años bajo el yugo dictatorial, no ha se ha detenido el avance del movimiento opositor. Agrupaciones de corte político, las formadas por economistas, juristas, comunicadores, bibliotecarios y sindicalistas, han dejado una impronta de tenacidad, valor y constancia en una lucha marcada por una notable asimetría entre los represores, con su actuar impune y la disponibilidad de enormes recursos para llevar a cabo sus planes, y las decenas de hombres y mujeres firmes en el desafío de continuar abogando por causas, justas y necesarias, que allanen el camino hacia el establecimiento de un modelo democrático.

En el ámbito de las reivindicaciones laborales, vale destacar la labor de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), creada, el 26 de octubre de 2016, a partir de la fusión de la Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba (CONIC), la Confederación de Trabajadores Independientes de Cuba (CITC) y el Consejo Unitario de Trabajadores de Cuba (CUTC).

En los siete años de ininterrumpido trabajo, los integrantes de la ASIC han enfrentado un sinnúmero de ataques por parte de la policía política y sus secuaces, que van desde las detenciones arbitrarias, el hostigamiento, las confiscaciones, los arrestos domiciliarios, el espionaje electrónico hasta las penas carcelarias.

Pese al asedio y los peligros, las acciones a favor de los trabajadores no se han detenido. El compromiso adquirido para implantar un ambiente laboral libre de dogmas y con plenos derechos, supera los reales y potenciales efectos de cualquiera de las medidas punitivas que se aplican a rajatabla.

Un dato relevante en este lapso, es que la ASIC pasó a integrar la Alternativa Democrática Sindical de las Américas (ADS), un esfuerzo genuino por fortalecer el impacto de la lucha sindical en la región.

También vale destacar el apoyo recibido de otras organizaciones laborales, no solo de centro y Suramérica, sino de otras regiones del mundo, como es el caso de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo.

Otro de los triunfos de la ASIC en estos años de duro bregar fue la radicación del Caso 3271 ante el Comité de Libertad Sindical (CLS) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), presentado por las violaciones de los derechos sindicales y laborales en Cuba, y denunciando casos de hostigamiento, persecución, detenciones, agresiones y despidos de sindicalistas independientes cubanos, entre otros actos de discriminación e injerencia anti sindical por parte de las autoridades del régimen, específicamente por violar los convenios 87 y 98 de la OIT.

El Consejo de Administración de la OIT aprobó las recomendaciones del CLS en cuatro oportunidades (2018, 2019, 2021 y 2022), mediante las que instó firmemente al régimen de Cuba a que “garantice el reconocimiento de la ASIC, así como su libre funcionamiento y ejercicio de actividades sindicales, de conformidad con los principios de libertad sindical” (Informe 386 de junio de 2018, 391 de octubre de 2019, 393 de marzo de 2021 y 397 de marzo de 2022. La dictadura no aceptó ni implementó las recomendaciones.

A pesar de que la dictadura no ha aceptado ni implementado las recomendaciones, el Caso constituye un éxito de extraordinaria relevancia que muestra los frutos del ingente trabajo de decenas de activistas comprometidos en alcanzar una completa emancipación del monopolio estatal con su cadena de abusivos decretos que mantienen al trabajador en una condición de esclavitud.

Los directivos de la ASIC y sus afiliados reiteran que no cejarán en sus empeños, a pesar de los riesgos y el alto precio a pagar por las iniciativas al interior del país y la notoriedad de los logros que se obtienen en la esfera internacional. Y aseguran que la libertad de Cuba y el respeto a los derechos laborales de los trabajadores, continuará siendo su prioridad.