domingo , 21 julio 2024

Aumentará tasa de natalidad infantil en Bollo Manso, Holguín

La Habana, Cuba |Cuba Sindical Press – Luego de varios meses de sanción por expresar ciertas preocupaciones ante la obesidad creciente y paralizante de algunos líderes y lideresas de la epapaya, perdón, Epopeya revolucionaria cubana, y gracias al sentido justiciero, la mirada torcida y el estreñimiento que causan en el ideólogo del partido quienes juegan a la ruleta rusa al criticar las buenas intenciones con las que se ha empedrado el camino al infierno comunista, es que hoy regresa, sin permiso, La Bola incendiaria.

Sin mucho más que agregar por temor a que se arrepientan de levantarme la sanción por mal hablado, subversivo e incendiario, aquí les van elogios y verdades de los pasos agigantados de la revolución hacia el progreso sostenible, en un humilde, sincero y revolucionario NotiSaurio:

NotiSaurio

Bollo Manso, Octubre 22: Las alegres pero recatadas mujeres de este asentamiento poblacional enclavado en territorio holguinero, después de alrededor de tres décadas sin traer un bebé a este paradisiaco rincón perdido entre marabusales, ríos y arroyuelos secos, donde el mugir de una vaca sólo se escucha cuando el Cometa Halley visita la tierra, han comenzado a embarrarse en busca de un bebé, las que tienen dos; de dos, las de sólo uno, y de tres las primerizas, cual si fueran conejas.

La razón de tan repentina y constante fertilidad nada tiene que ver con la primavera, el despertar del amor, la fogosidad viril de sus parejas ni con el aumento salarial u otras promesas, sino con el comentario del presidente Miguel Díaz-Canel, de que a cada madre soltera con tres hijos o más, menores de 12 años de edad se les debe dar un apartamento, aunque no se sabe cómo, dónde ni cuándo, señaló un comité de parteras boyianas, gentilicio de los pobladores de esta zona oriental.

Ante tan significativo, tardío y exagerado comentario, al embarazo en masa de las féminas fértiles de Bollo Manso se le ha sumado un tim de menopáusicas dispuestas a correr el riesgo, y ha nacido un club de abuelas y presuntos padres suicidas, quienes aseguran que de materializarse felizmente los partos –no creen en lo que no ven– la tasa de suicidio también se disparará hasta tocar el cielo.

¿A qué se debe la terrible amenaza de suicidio por parte de abuelas y presumibles padres, si el Consejo de Ministros les aumentó el salario a los cubanos a todos los niveles, y el gobierno les ha dicho que el tipo de socialismo que hoy existe en la isla es próspero, sostenible y los llevará al progreso, además del comentario presidencial de otorgarles un apartamento a madres solteras con tres hijos o más de 12 años?, se preguntan algunos visitantes finlandeses, suizos y noruegos.

Dos curtidas abuelas que cargaban entre ambas una pesada escalera y se dirigían al lugar donde sus respectivos yernos lanzaban una soga sobre un gajo de una frondosa ceiba –luego de que las felices y alborozadas hijas y esposas, respectivamente, les dieran a conocer que estaban embarazadas de trillizos–, se apretaron el nudo al cuello, dijeron a las suegras “allá nos vemos” y saltaron al vacío, sin tener paciencia para responder a los inquisitivos o candidos europeos.

De ahí que yo también me pregunte: ¿No creen las abuelas suicidas en la fábrica de pañales desechables (sin elástico) vietnamita? ¿En la entrega del tonificante “Fortachón” para los bebés?

¿Piensan que no habrá círculos infantiles, uniformes para la escuela o meriendas reforzadas? ¿O acaso sus yernos creen que el apartamento llegará con las calendas griegas o no les alcanzará el salario para amoblarlo? ¿Ninguno cree en el Consejo de Ministros, el partido o el presidente?

De ser así, yo, Nefasto el Sociólogo, como Poncio El piloto me “larvo” las manos y tomo notas, publico, hecho a andar de nuevo La Bola incendiaria, y prendo en llamas, cocino a fuego lento y dejo marcado con palabras incandescentes las dudas de la gente y lo que el pueblo reclama.

Eso se los aseguro yo, Nefasto El cronista, hasta que la policía política cubana decida incinerarme. | vdominguezgarcía4@gmail.com