El Gobierno cubano se embolsó el 94,4% del salario de los médicos enviados a México en la pandemia

Médicos cubanos llegan a México en mayo del 2022.

De los 10.700 dólares pagados por cada especialista médico por tres meses de trabajo, los profesionales cubanos solo recibieron 600.

Ciudad de México (DDC) – El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) de México acusó al Gobierno de Cuba de embolsarse el 94,4% del salario de los médicos cubanos enviados al territorio mexicano durante la pandemia, informó la edición digital de la emisora local Radio Fórmula.

La comisionada del INAI Norma Julieta del Río Venegas exhortó al Banco del Bienestar a dar claridad en los pagos de los médicos cubanos que arribaron a ese país en el marco del crisis sanitaria por el Covid-19, pues el órgano autónomo confirma que el Gobierno Federal pagó 10.700 dólares a La Habana por la contratación de los especialistas de la salud pactada entre los gobiernos de Miguel Díaz-Canel y Andrés Manuel López Obrador.

Esta cifra fue revelada por DIARIO DE CUBA en junio de 2020 cuando obtuvo detalles del contrato firmado, con luz verde del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) y las autoridades de la capital mexicana.

Entonces, se había pagado un total de 6.255.792 dólares por el trabajo de 585 médicos y enfermeros cubanos enviados por La Habana para enfrentar la pandemia.

Del Río Venegas dijo ahora que «el INABI se declaró incompetente para dar a conocer las facturas que se generaron con dicha contratación».

La comisionada precisó que los 10.700 dólares (181.900 pesos mexicanos) por cada uno de los 585 médicos y enfermeros cubanos fue otorgada por el lapso de tres meses.

Del Río Venegas declaró que, en un informe internacional sobre el asunto al que tuvo acceso, «solo se dice que La Habana les dio 600 dólares por tres meses y que el resto lo va a cubrir el Gobierno de México».

Ante un pleno del INAI, la comisionada acusó al Gobierno de Cuba de «quedarse» con el 94,4% del monto que cobró por los servicios de sus médicos en territorio mexicano.

El régimen cubano, que depende cada vez más de la exportación de profesionales para conseguir dólares, reconoció a finales de 2023 que entre sus propósitos para el nuevo año estaba abrir nuevos mercados para sus médicos en el extranjero.

Arrancando este año, la ONU volvió a señalar al régimen de Cuba por la persistencia de las violaciones de los derechos de los trabajadores exportados por La Habana, en especial los médicos enviados a «misiones internacionalistas», y advirtió que los gobiernos de Italia, Catar y España podrían calificar como cómplices de esos mecanismos.

En una carta enviada a la representación de la Isla ante el Consejo de Derechos Humanos por Tomoya Obokata, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias, este advirtió que ha continuado recibiendo acusaciones acerca de un patrón que califica, entre otras violaciones, como «trabajo forzoso».

Según el documento, del 2 de noviembre de 2023, y difundido por la ONG Prisoners Defenders, «las condiciones de trabajo a las que trabajadores de diferentes categorías profesionales estarían sujetos podrían elevarse a trabajo forzoso, según los indicadores establecidos por la Organización Internacional de Trabajo».

El experto hizo referencia a los señalamientos sobre esas denuncias hechos a La Habana en 2019 por su propia relatoría, y a los que el régimen respondió en 2020 negando todas las alegaciones, sustentadas en cientos de denuncias de cubanos exportados y copias de los convenios y contratos que incluyen numerosas violaciones de derechos humanos básicos.

Ahora, Obokata apuntó a «la información adicional» recibida, y enfatizó: «Reconozco plenamente el valor de la cooperación cubana y los aportes que se han logrado en cuanto a la atención médica en múltiples países a nivel internacional. Sin embargo, tuve conocimiento de que muchas de las preocupaciones señaladas en la comunicación anterior persisten y, por lo tanto, quisiera reiterar mi inquietud por los presuntos abusos de los derechos fundamentales, incluido el derecho a la intimidad, la libertad, la libertad de expresión y asociación, y la libertad de circulación de las y los profesionales cubanos en programas y misiones de migración temporal en países contratantes».

Advirtió además que «los salarios del personal cubano serían considerados inadecuados, porque no permiten sostener una vida digna, y suelen estar por debajo del salario medio de las personas trabajadoras en los respectivos países de destino. Asimismo, continuaría la confiscación de pasaportes y persistirían toques de queda en algunos países».