lunes , 22 abril 2024

El imparable crecimiento de la inseguridad laboral en Cuba

A las interrupciones laborales actuales se unen los accidentes laborales, sistematizados en un ambiente laboral desprovisto de las condiciones idóneas.

La Habana (Sindical Press) – La crisis que azota a Cuba, provocada por la ineficiencia del sistema socialista, coloca el listón de la miseria más alto cada día.

Periodo Especial, Coyuntura, Ordenamiento e Inflación, descubren algunas de las fallidas iniciativas pseudo-reformistas y hechos –como la galopante subida de precios– que atestiguan cuánto ha descendido la economía de un país que fue pilar del desarrollo y productividad en América Latina. La élite que se autoproclama revolucionaria y comunista ha conseguido llevar ambos parámetros a niveles nunca antes vistos.

Vale destacar que el trabajador cubano se mantiene a la cabeza de los colectivos laborales de la región con mayor número de libertades fundamentales cercenadas. Una de ellas es la ausencia de sindicatos libres.

El único permitido en la Isla es la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), cuya misión continúa limitada a cumplir con las directrices del partido único basadas en un empobrecedor centralismo que estimula la decadencia económica y social.

Hace poco el ministro de economía Alejandro Gil advirtió a los cubanos que muchas áreas de trabajo tendrían que suspender sus actividades y en algunos casos ejercer el trabajo a distancia, debido a un marcado descenso en las disponibilidades de combustible. Entre los casos de interrupciones registrados, debido a actual escasez, cito el ocurrido en la fábrica de pienso de Cienfuegos, donde las anunciada política comenzó implementarse desde el 3 de octubre.

“A los empleados en las oficinas los enviaron a trabajar desde sus casas con el 60% del salario. Al resto le indicaron mantenerse a la espera en sus hogares y sin salario”, dijo uno de los trabajadores desempleados a condición de no revelar su identidad.

“Muchas familias han quedado desamparadas, pero estamos atados de pies y manos. No hay nadie a quién reclamar. Nada se puede hacer contra las decisiones administrativas”, agregó.

A este caso, provocado por la crónica ineficiencia del régimen, le seguirán otros no menos dramáticos en un escenario que tiende a agravarse a un ritmo preocupante.

A las interrupciones laborales actuales y las que se generarán paulatinamente se unen los accidentes laborales, sistematizados en un ambiente laboral desprovisto de las condiciones idóneas.

Dos trabajadores muertos y 23 heridos, tres de ellos graves, fue el saldo de un accidente de tránsito ocurrido el pasado 4 de septiembre en la ciudad de Bayamo, provincia Granma, cuando se volcó un camión de transportación de obreros, procedente de la comunidad La Juanita, ubicada en el Caney de las Mercedes.

La causa del siniestro fue un desperfecto técnico del vehículo, según publicó el diario La Demajagua. Cientos de trabajadores, en toda Cuba, viajan diariamente a sus centros de trabajo en equipos automotores con un pésimo estado técnico, a lo que se suma el mal estado de las carreteras.

Este accidente fatal tuvo lugar pocas horas después que se conociera de otro accidente masivo, ocurrido en la provincia de Mayabeque, en la carretera que enlaza al municipio Batabano con el Consejo Popular Camacho, con 11 trabajadores heridos, tres de ellos con serias lesiones.

Por otro lado, en la provincia de Villa Clara falleció el 7 de octubre el liniero Edelin Ernesto Giro mientras se encontraba de servicio. Llevaba laborando en la empresa eléctrica más de 16 años y participó en brigadas de apoyo a otras provincias tras el impacto de huracanes y otros desastres naturales. La falta de medios de protección adecuados fue la causa del deceso.

Otro evento donde hubo que lamentar pérdidas de vidas humanas tuvo lugar el 4 de octubre en el municipio Habana Vieja, de la capital. Dos bomberos fallecieron mientras socorrían a las víctimas en el interior de un edificio inhabitable que se derrumbó en la madrugada y en el que residían varias familias.

Miles de personas en Cuba, sobreviven en inmuebles a punto de colapsar lo cual deja abierta la posibilidad de que estos hechos vuelvan a repetirse con su respectivo saldo de muertes y heridos, tanto de rescatistas como de inquilinos.

Se hace interminable la lista de afectados por accidentes laborales que se podrían evitar si el Estado respetara y cumpliera las normas establecidas por la Organización Internacional del Trabajo para proteger la integridad física y emocional de los trabajadores a través del aseguramiento de un puesto de trabajo digno, seguro y que le garantice el sustento de la familia.