Cuba retiró todo el personal en 2018, en respuesta a las intenciones de Bolsonaro de pagar directamente a los médicos.
Dublín (Annarella Grimal / DDC) – El Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil falló recientemente a favor de la reincorporación al programa Más Médicos de profesionales cubanos afectados por la decisión de La Habana de retirarse del acuerdo con el país sudamericano en 2018. La decisión judicial representa un amparo a los sanitarios considerados “desertores”, que optaron por no regresar a la Isla durante la evacuación de la brigada ordenada por Miguel Díaz-Canel en noviembre de ese año, y que enfrentan hasta ocho años de prohibición de entrada a Cuba por este motivo.
Más Médicos se creó en 2013 y estuvo en funcionamiento hasta 2018, cuando el Gobierno de Cuba retiró a su personal en respuesta a la intención del entonces presidente electo, Jair Bolsonaro, de pagar directamente a los médicos.
En marzo de 2023, el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, relanzó el programa como Más Médicos para o Brasil, priorizando profesionales formados en el país suramericano, es decir, sin la presencia de brigadas médicas cubanas.
DIARIO DE CUBA conversó con el doctor Raúl Durán Verdecia, quien ejerce en el estado de Sergipe contratado por la prefectura (fuera del programa) y es uno de los beneficiados por el fallo del Tribunal Supremo. El médico considera la decisión positiva, aunque tiene dudas sobre su implementación.
Los beneficiados
“Sería genial, pero no creo, en verdad, que llegue a concretarse. La resistencia del Consejo Federal de Medicina es muy grande. Aquí, sin CRM es casi imposible retornar al Programa Más Médicos”, dijo. El CRM es el registro obligatorio y único emitido por el consejo estatal, que garantiza que el médico está calificado, titulado y regulado para atender pacientes. A la vez, brinda mejores oportunidades de trabajo.
“Merecemos ser reincorporados después de tantos años aportando a la salud de este país y, más aún, durante la pandemia de Covid-19, de 2020 a 2022. Después de eso hemos sido un cero a la izquierda”, lamentó. Los médicos cubanos independientes estuvieron “en la primera línea” de combate contra el nuevo coronavirus en Brasil, precisó el doctor.
La novedad no es la decisión de readmisión al programa, que se remonta a 2019, sino la respuesta a una demanda interpuesta por la Asociación Nacional de Profesionales Médicos Formados en Instituciones de Educación Superior Extranjeras y Profesionales Médicos Participantes en el Proyecto Más Médicos para Brasil (Aspromed). Según la organización, la ley establecía una distinción indebida entre los médicos cubanos en activo y los que ya habían abandonado el programa, lo que violaría principios como la igualdad. Sin embargo, el nuevo fallo la invalida.
El juez André Mendonça afirmó que limitar la reincorporación únicamente a los sanitarios activos en el programa al momento de su cancelación no vulnera el principio de igualdad, sino que persigue “corregir la situación humanitaria y de inseguridad jurídica vivida por los médicos cubanos intercambistas afectados por la interrupción repentina de sus contratos”.
Además, precisó que los médicos que abandonaron el programa antes lo hicieron bajo situaciones previstas por la ley, por lo que su situación es distinta de la de los que vieron sus empleos terminar abruptamente con el fin del acuerdo internacional.
Según el letrado, para ser beneficiario de la medida, el médico extranjero debe cumplir tres requisitos: haber estado ejerciendo como médico del programa en el momento de la ruptura unilateral del acuerdo de cooperación técnica internacional (13 de noviembre de 2018); que su desvinculación se haya debido a la ruptura unilateral de dicho acuerdo; y encontrarse en territorio brasileño en el momento de la publicación de la Medida Provisional no. 890, del 1 de agosto de 2019, en calidad de naturalizado, residente o solicitante de refugio. Esencialmente, la Medida Provisional estableció un marco legal temporal para que estos médicos pudieran volver al programa de manera controlada y excepcional.
Los que quedan fuera
Alexei Padilla Herrera, comunicador social, investigador y profesor que trabaja como consultor migratorio en Diáspora Consultoría en Brasil, dijo en Facebook que “la decisión del Supremo brasileño refuerza la medida de beneficiar únicamente a quienes fueron perjudicados por el cierre de Mas Médicos”, al tiempo que resaltó su carácter “excepcional y temporal”.
“O sea, los médicos que regresaron a Cuba tras la ruptura del acuerdo y no regresaron a Brasil antes de agosto de 2019 no tienen derecho a reincorporarse al programa”, enfatizó.
Entre estos últimos está el doctor Alioski Ramírez, quien abandonó la brigada médica cubana en 2017 con la intención de continuar ejerciendo de manera independiente “para no depender de programas del Gobierno”, según dijo a DIARIO DE CUBA. Sin embargo, una contramedida influenciada por La Habana logró revertir este derecho y decenas de médicos cubanos quedaron en un limbo laboral y migratorio.
“Luego, Bolsonaro creó una medida para beneficiar a los médicos que tenían contrato vigente cuando Cuba cerró el programa, pero los médicos que habíamos desertado anteriormente no fuimos vinculados en esa oportunidad”.
Ramírez, quien revalidó su título y trabaja en un hospital de Sao Paulo, no necesita inscribirse en Más Médicos para continuar ejerciendo su profesión, pero hay un grupo de profesionales cubanos que aún están en el programa sin revalidar sus títulos, cuya situación no es del todo clara.
“Yo creo que los que han firmado un contrato de cuatro años no tendrán problemas; por lo menos, creo que tendrán su plaza garantizada”.
DIARIO DE CUBA contactó a un abogado brasileño, pero en el momento de publicar esta nota no había respondido nuestras preguntas.
Más Médicos en Brasil bajo la lupa
El Programa Más Médicos, creado en 2013, durante el gobierno de Dilma Rousseff, incorporó en su versión original a médicos cubanos como becarios de intercambio mediante un convenio triangular entre los gobiernos de Brasil y Cuba, con la intermediación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Al año siguiente, la doctora Ramona Matos Rodríguez presentó una demanda laboral ante el tribunal del estado de Pará contra el Programa Más Médicos, reclamando 149.000 reales (unos 61.570 dólares, según cálculos de DIARIO DE CUBA) por derechos laborales y daños morales, tras haber trabajado en la región de Pacajá y haber abandonado el programa alegando engaños del Gobierno cubano. En su demanda exigía indemnización por despido, pago de vacaciones, aguinaldo, registro del contrato y solución de las diferencias salariales respecto a los médicos brasileños del programa, cuyo estipendio era de 10.000 reales (aproximadamente 4.132 dólares), mientras que los médicos cubanos recibían apenas unos 400 dólares, lo que representaba menos del 10%. La defensa solicitó, además, la anulación de su contrato y la suspensión de los pagos del Gobierno federal a Cuba.
Bajo el convenio, Brasil realizaba transferencias financieras al Gobierno de Cuba, mientras que este último pagaba directamente a sus profesionales, bajo condiciones distintas a las de los médicos inscritos individualmente en Más Médicos. Según un reportaje del New York Times, en 2016 “por lo menos 150 cubanos presentaron demandas en los tribunales brasileños para impugnar el acuerdo, al exigir ser tratados como contratistas independientes y recibir salarios completos, y no como agentes del Estado cubano”.
En noviembre de 2018, durante la presidencia de Michel Temer en Brasil, se produjo la ruptura unilateral del acuerdo por parte de La Habana, lo que provocó el despido inmediato de los médicos cubanos.
Se estima que unos 11.000 sanitarios cubanos participaron en el programa. En la actualidad, más de 3.000 se han inscrito en el nuevo programa de Lula.
En el mismo año 2018, un grupo de médicos cubanos presentó una demanda en Estados Unidos contra la OPS, alegando que la organización facilitó un esquema de intermediación que derivó en la retención de salarios y condiciones laborales coercitivas. Según la demanda, la OPS obtuvo más de 75 millones de dólares por actuar como intermediaria y permitió que el Gobierno de Cuba trasladara miles de médicos a Brasil entre 2013 y 2018. Matos Rodríguez y otros tres médicos —Tatiana Carballo Gómez, Fidel Cruz Hernández y Russela Margarita Rivero Sarabia— alegaron que la organización de salud regional conspiró con La Habana y Brasilia para hacerlos trabajar de manera forzada.
La acción judicial buscó responsabilizar a la OPS y sentar un precedente internacional sobre la protección de los derechos laborales de los médicos cubanos. Según una investigación de DIARIO DE CUBA, el organismo cobraba una comisión del 5% sobre los pagos a los médicos, mientras que el Gobierno de Cuba retenía gran parte del salario y ejercía un control estricto sobre las condiciones laborales, incluyendo la movilidad, la comunicación con pacientes y autoridades, y sanciones para quienes deseaban abandonar el programa.
En 2019, la OPS pidió a un juez de Estados Unidos que desestimara una orden que permitía que los tribunales de Miami examinaran una demanda de médicos cubanos exiliados por presunta complicidad en una “red de tráfico humano” y “esclavitud”. Sin embargo, en 2022 un tribunal de apelaciones estadounidense abrió nuevamente el camino para que la demanda avanzara, señalando el papel de la OPS en la exportación de profesionales de la salud cubanos.
El 13 de agosto de 2025, el Departamento de Estado de EEUU anunció la revocación de visas para varios funcionarios brasileños y exfuncionarios de la OPS por su presunta participación en el programa Más Médicos. Según el secretario de Estado, Marco Rubio, los afectados facilitaron un esquema de “exportación de mano de obra coercitiva” de médicos cubanos, entre ellos el secretario de Salud, Mozart Julio Tabosa Sales, y el exasesor Alberto Kleiman, lo que marcó un hito en la presión internacional por la protección de los derechos laborales de los profesionales enviados desde Cuba.