lunes , 22 abril 2024

¡La ASIC saca la cara por el pueblo de Cuba!

La actuación en la Organización Internacional del Trabajo de un sindicato  independiente de la Isla causa un traspié al castrismo.

LA HABANA, Cuba (René Gómez Manzano / CN) – En más de una ocasión, los cubanos de ideas contrarias al castrocomunismo hemos deplorado acciones realizadas por órganos de las Naciones Unidas que, de un modo u otro, sirven de apoyo y respaldo al régimen dictatorial asentado en La Habana. Entre ellas se destacan las votaciones anuales que realiza la Asamblea General para “condenar el bloqueo contra Cuba”; también las actividades en el Consejo de Derechos Humanos.

En el plano personal, sobre el primer asunto no deja de llamar mi atención la votación abrumadora que, año tras año, obtiene el régimen castrocomunista en apoyo al proyecto de resolución que presenta. Sin que se preste importancia a que en esos documentos, empleando la misma terminología tergiversadora diseñada en los laboratorios ideológicos de La Habana, se hable del “Bloqueo”.

Es el caso que el derecho internacional proscribe el bloqueo, salvo cuando existe guerra. Claro que esto se refiere a la prohibición formulada por un Estado (y apoyada como regla en la presencia de sus naves de guerra) para impedir que terceros países comercien con el afectado.

Como todos sabemos, esto jamás ha existido en Cuba. Pero ello no ha impedido que se siga utilizando esa terminología tan grata al castrismo, ni que ella reciba el aval de países serios, cuyos representantes saben perfectamente que las medidas adoptadas por Estados Unidos para limitar el comercio con la Gran Antilla nada tienen que ver con lo que el derecho internacional conoce como “bloqueo”.

Donde las dan las toman

En el caso del Consejo de Derechos Humanos (cuya creación como órgano fundamental de la ONU en sustitución de la Comisión de la misma especialidad despertara tantas esperanzas en su momento), se observa una situación parecida. Los estados que son sistemáticos violadores —como la misma Cuba— pasan el Examen Periódico Universal con algunas breves observaciones de países democráticos (las cuales son de agradecer, pero que son ignoradas de modo olímpico, sin mayores consecuencias). Para colmo, esos mismos violadores sistemáticos son electos y reelectos como miembros del Consejo.

Todo lo anterior es cierto. Pero, como reza la frase popular, donde las dan las toman… Y tras tantas veces que el régimen dictatorial de La Habana ha salido airoso en órganos de las Naciones Unidas, no podemos dejar de congratularnos por una ocasión donde las cosas se han comportado del modo diametralmente opuesto… Y esto tenemos que agradecerlo a los aguerridos sindicalistas independientes de Cuba.

En un trabajo publicado a fines del pasado diciembre, tuve la ocasión de contraponer “dos mundos opuestos”; yo me refería a las diferencias abismales que existen entre la oficialista y patronal CTC (Central de Trabajadores de Cuba), con sus considerables recursos económicos y su numerosa membresía, pese a no hacer nada en defensa de sus afiliados; y los perseguidos sindicatos independientes, que sí actúan en pro de los trabajadores, pero que no pueden recibir el respaldo público de la generalidad de estos, debido a la persecución castrocomunista.

En aquel texto, yo centraba mi contraposición en las conductas diametralmente opuestas asumidas por unos y otro gremios de cara al brutal “Paquetazo” anunciado para el actual año. Se trata, a no dudarlo, de medidas antiobreras, que entrañan grandes subidas de precios de productos vitales, como la gasolina, los artículos de la “canasta normada”, la electricidad, el transporte y otros. El gobierno ha pospuesto su aplicación, pero en ello nada ha tenido que ver la inoperante CTC.

La Asociación Sindical Independiente de Cuba

Ahora —insisto—, los cubanos de ideas anticomunistas podemos congratularnos: Por una vez, en órganos de la ONU se adoptan decisiones claramente enfiladas contra el régimen asentado en el habanero “Palacio de la Revolución”.

¡Y una vez más corresponde que, por ese logro, le otorguemos el mérito a nuestros aguerridos sindicalistas alternativos!; en particular, a los del gremio que más se ha destacado —creo— en esa actividad contestataria: la ASIC o Asociación Sindical Independiente de Cuba.

Es el caso que, hace unos días, la OIT (Organización Internacional del Trabajo) publicó el Informe 2024 de su Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones. En la sección consagrada a nuestro país, el grupo de especialistas menciona una y otra vez a la ASIC y los argumentados planteamientos y denuncias que esta ha hecho para denunciar las políticas antiobreras del régimen de La Habana.

También recoge, claro, los descargos de este último, pero forzoso es constatar que estas réplicas quedan muy por debajo de los planteamientos críticos iniciales.

El régimen al desnudo

Con motivo de este indudable éxito de los anticomunistas, me comuniqué con el ex preso político (miembro del Grupo de los 75) Iván Hernández Carrillo, quien precisamente encabeza el aludido sindicato independiente con el título de Secretario General. Él accedió a formular, en exclusiva para CubaNet, unas declaraciones sobre el importante acontecimiento.

“Aplaudimos que la Comisión de Expertos (…) tomara nota de nuestros reportes”, expresó el líder de la ASIC. Y afirmó que el Informe “desnuda al régimen, pues lo coloca en el lugar que merece entre los violadores”.

También precisó el dirigente gremial: “Nos complace ver este Informe, pero al mismo tiempo nos entristece, porque estamos denunciando violaciones que van en detrimento de los obreros; se trata de violaciones tan graves que han llevado a la pérdida de vidas humanas”. Y concluyó: “Nuestra organización seguirá denunciando estas violaciones porque nuestro compromiso está al lado de los trabajadores, que son los que sufren la explotación del régimen; a ellos nos debemos”.

Creo que, por este indudable logro, merecen nuestra felicitación todos los miembros de la ASIC, pero ello es especialmente cierto de su conductor, el gran patriota cubano Iván Hernández Carrillo.

Documento relacionado: Aplicación de las Normas Internacionales del Trabajo, 2024