sábado , 13 abril 2024

¿Qué hay detrás del déficit de maestros en Cuba?: «una falla de origen»

En el nivel de secundaria básica faltan unos 3,200 profesores, por lo que la cobertura es de solo un 88.9%

(Yolanda Huerga / RTVM) – A casi dos meses del inicio del curso escolar, hay una falta de 17 mil maestros para cubrir, adecuadamente, la impartición de la docencia a la población escolar.

La directora general de Educación Básica, Marlén Triana, dijo a la Televisión oficial que en algunas escuelas de la isla no se han impartido aún asignaturas, cuando ya se avecinan los primeros exámenes del periodo lectivo.

“La escasez de maestros en Cuba está determinada por dos tipos de causas fundamentales, las causas externas y las causas internas, que las vemos solamente los maestros que estamos dentro del sistema”, indicó el exprofesor de la Enseñanza Secundaria, Pedro Albert Sánchez.

“Las causas externas son las conocidas como el salario, que no te alcanza ni para la debida alimentación. Hay un elemento también que es fundamental, que es el tiempo que hay que dedicarle a la escuela”, advirtió Sánchez.

El tiempo de los maestros en la escuela no va, necesariamente, parejo al tiempo dedicado a la instrucción, pues entre sus deberes están planeamientos de clases, seminarios, preparación de actividades políticas o patrióticas y un sinfín más de asignaciones no vinculadas directamente con la docencia.

“La cantidad de tareas que le dan a los maestros, que son absurdas, son artificiales, son de la demagogia, del globo este en que estamos acostumbrados a vivir todos los cubanos, y que en educación eso es enorme”, agregó el pedagogo.

“Entonces, cuando sales, tienes que dedicarle cada vez tiempo mayor a resolver los problemas propios. Eso crea un clima asfixiante y es una causa que hace que los profesores se retiren de Educación, algunos porque se van del país, otro tanto porque van a cumplir misiones, y los demás que se van para otros trabajos, sean en cafeterías, en bares, en un restaurante, porque ganan mucho más”, recalcó.

Según la dirigente de Educación, el nivel de Secundaria Básica no dispone de al menos 3,200 profesores, por lo que la cobertura es de solo un 88,9%.

Las provincias más afectadas son La Habana, Mayabeque, Artemisa, Matanzas y Sancti Spíritus, dijo la funcionaria cubana.

La ausencia de los profesores para impartir los diferentes contenidos afecta la calidad del aprendizaje de los estudiantes y, a la vez, incide en la relación profesor-alumno-padres, señaló Sánchez:

“Hemos tenido, una y otra vez, que poner a dar clases a jóvenes que no son profesores: estudiantes de la Universidad, para poder llenar los huecos. Lógicamente, hay una mala calidad en lo que se está haciendo en las escuelas y los padres hacen reclamos de formas inadecuadas, y eso ha influido para que, a muchos maestros, la balanza se les incline a que es mejor retirarse del sistema”.

Sánchez también se refirió a la evaluación periódica de los resultados de los estudiantes.

“Cuanto mejor trabaje un maestro y más exigente sea, más probabilidad tiene de tener serios problemas en un análisis de promoción, porque si se aplica una evaluación, como los muchachos están muy mal preparados, viene la llamada ‘mala promoción’, que implica mala evaluación para el profesor. Le cae encima todo, y de verdad que es preferible irse de Educación que tener que soportar todas esas presiones”, concluyó Sánchez.

Entre la ideología, el «hombre nuevo» y la educación

Cuba lleva décadas padeciendo la reducción del número de docentes, pero “el problema tiene una falla de origen de la cual derivan todos los otros problemas que tienen”, subrayó Moisés Leonardo Rodríguez, un antiguo profesor de Física del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona.

“¿Cuál es esta falla de origen? Las normas internacionales, que tanto invoca la dictadura totalitaria, establecen que la educación debe servir para el desarrollo pleno e integral de la personalidad de cada individuo. Y he ahí el problema, que desde que se ven los objetivos del Ministerio de Educación en Cuba, entre los primeros está la formación del hombre nuevo, es decir, la formación de una persona en los marcos estrechos de una ideología ajena a nuestra naturaleza, nuestra cultura, nuestra idiosincrasia”, precisó Rodríguez.

“Esta ideología pretende hacer al hombre, no un hombre libre, no un hombre capaz de resolver los conflictos por medio del diálogo, sino un hombre que debe ser capaz, según el artículo 4 [de la Constitución de 2019], de utilizar hasta las armas para combatir a quienes vayan en contra de ese sistema. Y ese hombre debe ser, además, obediente, debe ser sumiso. Hay que ser fiel al Partido y al individuo que tengan de turno”, puntualizó el presidente de la organización independiente Corriente Martiana.

La salida del país de maestros está dada no solo por la emigración, sino por los compromisos que el régimen ha adquirido del envío de docentes a otras naciones, entre ellos Jamaica, Honduras, México y Guinea Ecuatorial, entre otros.

“Todo eso es contra la naturaleza humana, es falso. De ahí derivan todas las otras fallas del sistema educativo cubano, y a ello se unen que la inviabilidad del sistema socialista, que no permite ni pagar sueldos decentes a los maestros, pues crea el caos en que los maestros, que en raros casos están convencidos de esas ideas que deben transmitir a sus estudiantes, en masa se van del trabajo, se van del país. Y los que están, casi ninguno es incondicional [en] cómo deben formar a sus alumnos”.

“Cuando quienes deben educar no sienten aquello en lo que deben educar, es imposible que se obtengan resultados distintos a estos desastrosos que se están obteniendo en Cuba. Los maestros son cubanos, sencillamente, son parte de esa gran masa que finge incondicionalidad”, concluyó Rodríguez.