Cuesta Morúa, José Daniel Ferrer, José Manuel González Rubines, Jorge Fernández Era, el OCDH y la ASIC emiten sus opiniones.
La Habana (DDC) – Luego del arresto de Nicolás Maduro este sábado en Caracas y de que Donald Trump afirmara que EEUU gobernará el país hasta que se pueda completar una transición, los acontecimientos recientes “abren el debate sobre la soberanía de los Estados”, dijo a DIARIO DE CUBA el presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, Manuel Cuesta Morúa. Ese debate la sociedad cubana lo está teniendo en estos momentos, centrado en Venezuela. Aquí, algunas voces de la sociedad civil de la Isla.
“El Gobierno de Venezuela tiene un problema precisamente para invocar este principio importante en el derecho internacional: usurpó el Gobierno contra la soberanía popular expresada en las urnas en julio de 2024. Se abre la oportunidad para el hermano pueblo de Venezuela de iniciar un proceso de recuperación legítima de su voluntad y del proceso democrático”, agregó Cuesta Morúa.
El analista señaló, asimismo, que está del lado de la “voluntad democrática”, aunque consideró “importante el respeto al derecho internacional”. Opinó, además, que, para Cuba, “las implicaciones son serias: pérdida de un aliado importante, de una fuente básica para su economía, de apoyo en la arena internacional y cierre de cualquier oportunidad de fortalecer su base y modelo autocrático”.
“La demanda de un cambio profundo de rumbo en la sociedad cubana se expresará a partir de este hecho con mucha más claridad”, enfatizó.
Mientras tanto, el líder opositor José Daniel Ferrer escribió en su cuenta de X que “la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, valora como muy necesaria y positiva la acción militar de EEUU para capturar y juzgar por tráfico de drogas y otros delitos a Nicolás Maduro. Esperamos que se complete lo antes posible, de la manera más inteligente y efectiva, el fin del régimen narcoterrorista”.
De igual forma, expresó su apoyo al presidente electo, Edmundo González, y a la líder opositora María Corina Machado.
“De igual manera, advertimos que, mientras exista el régimen castrocomunista, símbolo y mentor principal de la extrema izquierda en toda América, la libertad, los derechos humanos y la paz corren grave peligro en todo el hemisferio. Los pueblos de Venezuela, Nicaragua y Cuba tienen derecho a vivir en libertad y con dignidad. Deben recuperar su soberanía secuestrada por crueles dictadores”, agregó Ferrer.
Al propio tiempo, el analista José Manuel González Rubines escribió en su perfil de Facebook: “Nicolás Maduro ha sido una de las peores caricaturas de dictador que ha producido Hispanoamérica. Empobreció a un país riquísimo y condenó a millones de venezolanos a la represión, la pobreza y el exilio. Que hoy esté fuera del poder es una buena noticia”.
“Es posible considerar detestable a Maduro y su dictadura y, al mismo tiempo, rechazar una intervención militar. Lo primero no te hace de ultraderecha, tanto como lo segundo no te hace comunista. La realidad es más rica que eso”, opinó.
De igual forma, subrayó que “resulta evidente, al escuchar a Donald Trump, que la intervención estadounidense en Venezuela obedece a un solo interés: el petróleo. Si el desenlace conduce a la democracia, bien; si no, también”.
Por su parte, el escritor Jorge Fernández Era consideró que “es irresponsable que la propaganda apele al ‘valiente e inquebrantable pueblo venezolano’. Allá el que se asombre si las tropas norteamericanas tuvieron apoyo de personal cercano a Miraflores, o si un segundo paso militar termina lo que el primero, con similar impunidad. Veremos qué sorpresa trae el nuevo gabinete de Gobierno que se forme cuando den por hecho que el ómnibus que manejaba Maduro no oferta pasaje de regreso”.
Por su parte, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos manifestó que “celebra el arresto del dictador venezolano Nicolás Maduro y se une a las organizaciones de ese país que exigen la inmediata liberación de los presos políticos y el restablecimiento de la democracia”.
Al propio tiempo, en una declaración enviada a nuestra redacción por Iván Hernández Carrillo, secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), la organización expresó su “solidaridad firme y activa con la clase trabajadora y con el conjunto de la ciudadanía venezolana”.
“Este acontecimiento marca un punto de quiebre histórico tras años de autoritarismo, deterioro social y negación sistemática de derechos”, sostuvo, y destacó: “Este momento exige claridad y determinación. Cualquier salida que pretenda ser legítima y duradera debe conducir, sin ambigüedades ni maniobras dilatorias, a una transición democrática real, pacífica, ordenada y verificable, que restituya plenamente el Estado de Derecho y ponga fin a la persecución política”.
“En ese sentido, resulta ineludible que la transición desemboque, de manera organizada y con control público e internacional, en la instalación del Gobierno legítimamente elegido por el pueblo venezolano, encabezado por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, como expresión inequívoca de la voluntad popular y de las fuerzas democráticas del país”, agregó.
Así, la organización concluyó: “Advertimos que el proceso no puede quedar en manos de arreglos opacos ni de imposiciones de facto. La transición debe construirse con reglas claras, un cronograma público y verificable, y un sistema de garantías efectivo para toda la sociedad”.