viernes , 23 enero 2026

¿Como fue el 2025 en Cuba?

El 2025 significó para la Isla un año más de retroceso económico, político y social, acompañado de un endurecimiento represivo.

La Habana (Sindical Press) – Terminó el 2025 y el balance de lo ocurrido a lo largo del año revela un panorama tétrico y generalizado en prácticamente todas las aristas de la sociedad cubana.

Entre apagones prolongados, falta de agua, escasez de combustible y de gas licuado, nulas expectativas de vida, nuevas leyes que reprimen aún más al ya empobrecido pueblo de Cuba, epidemias recurrentes y una acumulación creciente de basura, uno de los hechos más trascendentales fue la condena a cadena perpetua del exministro de Economía Alejandro Gil y la defenestración de Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), único sindicato permitido en el país.

El ministro de Economía que sustituyó a Gil se estrenó en el cargo con la promulgación del absurdo Decreto Ley 113: los dueños de negocios pueden aceptar pagos en dólares, pero deben cambiar el 20 % en el banco a la tasa oficial, para “ayudar al país”. Otra burla al raciocinio del cubano, cuando la tasa oficial resulta irrisoria frente al precio real del dólar en el mercado informal.

La basura, por su parte, no solo copó calles y viviendas, sino que terminó filtrándose hasta el alma colectiva. Con ella llegaron los arbovirus, el dolor, la angustia, el desfallecimiento y la muerte. Aunque el Gobierno lanzó una ofensiva contra la acumulación de desechos, esta iniciativa nació herida de muerte: no existen ni la voluntad política, ni los recursos, ni la infraestructura necesaria para sostener un sistema eficiente de recogida.

En julio, el régimen puso en vigor el llamado “Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía nacional”, con diez objetivos generales, cien metas específicas y más de 300 acciones de política económica. Un nuevo paquete de medidas de choque que, como en ocasiones anteriores, no condujo ni conducirá al país a una mejora real.

El objetivo de fondo fue otro: controlar el exceso de dinero en circulación, reducir subsidios, aumentar las tarifas de la electricidad y el agua, elevar el precio del combustible y de los productos vendidos en tiendas en Moneda Libremente Convertible, introducir el IVA —que encarece productos y servicios esenciales—, incrementar los peajes en carreteras y el costo del transporte público, y profundizar la militarización del control civil, reforzando el papel del ejército y la Seguridad del Estado en la supervisión de la economía. Todo ello se traduce en mayor represión y menos perspectivas de futuro para el cubano de a pie.

En síntesis, el 2025 significó para Cuba un año más de retroceso económico, político y social, acompañado de un endurecimiento represivo. Un periodo marcado además por el bloqueo naval de Estados Unidos contra el régimen narcoterrorista de Venezuela, decidido a poner fin a la dictadura de Nicolás Maduro, un hecho que alimentó un tenue hálito de esperanza entre los cubanos, que ven en la eventual liberación de Venezuela un umbral posible hacia la libertad de Cuba.

La Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) continuó trabajando en la defensa de los derechos de los trabajadores cubanos, mientras el país cerraba el año sin señales de recuperación, sin reformas reales y con una sociedad cada vez más exhausta.