Mientras la inflación devora los salarios, el régimen busca paliativos, calificados como “un cambio en la gestión del capital humano”.
La Habana (DDC) – Mientras la inflación devora los salarios de los trabajadores en Cuba, el régimen busca paliativos, calificados como “un cambio en la gestión del capital humano”, para intentar retener a quienes laboran en las empresas estatales. En tal sentido, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) publicó este fin de semana en la Gaceta Oficial el Decreto 138, “Sobre la Organización del Sistema Salarial en el sistema empresarial cubano”, que elimina la “obligatoriedad de sujetarse únicamente a la escala salarial única y los calificadores de cargos centralizados por el ministerio”, informó el medio digital oficialista Cubadebate.
En la práctica, la norma se traduce en una descentralización de la que es oportuno recelar, teniendo en cuenta experiencias previas. Así, según el texto legal, cada entidad tendrá la facultad de decidir el salario de sus trabajadores.
Según Guillermo Sarmiento Cabañas, director de Organización del Trabajo del MTSS, esta medida “pone en similitud de condición a todos los actores económicos para decidir sobre asuntos esenciales”; no obstante, que una empresa se incorpore o no a este sistema está condicionado a que “el sistema empresarial en su conjunto no deteriore su aporte al presupuesto”.
En tal sentido, las autoridades esperan que, en 2026, se incorporen al sistema un mayor número de empresas, con la promesa de “modernizar la gestión” e incrementar unos salarios que la inflación desbocada seguirá alcanzando y devaluando.
Así, Sarmiento Cabañas explicó que el decreto busca otorgar “mayor flexibilidad” al sistema empresarial, además de “promover, estimular el incremento de productividad, de eficiencia”, sostuvo, y detalló que, desde 2023, la medida se aplica en más de 100 entidades, que representan el 45 % del sistema empresarial estatal. Desde entonces, dichas empresas mantienen un salario medio de 9.558 pesos, que supera en más de 2.000 pesos la media del sistema, por lo que la medida es, en sí misma, un aumento salarial.
Según Sarmiento Cabañas, “un aspecto destacado es el procedimiento de aprobación”, toda vez que cada empresa debe diseñar su escala salarial específica, así como la clasificación de los puestos de trabajo, la determinación del salario para cada cargo o grupo de cargos y el establecimiento de los sistemas de pago adicional y por rendimiento.
El máximo responsable de esta organización será el jefe de la entidad, quien la aprobará “sin previa evaluación externa” y “de común acuerdo con la organización sindical correspondiente”, indicó el funcionario, quien destacó que “no puede ser la decisión unipersonal de un jefe”.
Asimismo, el decreto generaliza la aplicación de un sistema de pago por rendimiento a todos los trabajadores de la empresa, directos o indirectos. Establece que, como mínimo, el 30 % del fondo de salario debe responder a este concepto. “Siempre se va a tener un pago por resultado”, afirmó Sarmiento Cabañas.
El decreto fue publicado poco después de que, la semana pasada, el Banco Central anunciara una devaluación oficial del peso cubano del 242%, a partir de la entrada en vigor de la nueva tasa cambiaria flotante.
Así, con la tasa de 410 pesos por dólar, el salario medio mensual del sistema empresarial y presupuestado que, según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), era en septiembre de 6.685,3 pesos, equivale ahora a 16,3 dólares.
Dicho de manera más cruda: los cubanos empleados del Estado y que perciben este salario trabajan ocho horas por 0,54 dólares.
La ONEI destacó que el sector empresarial registró un salario medio de 7.589,6 pesos. Desde el 18 de diciembre, ello equivale a 18,5 dólares. Mientras, el salario del sector presupuestado (5.728 pesos) son 13,9 dólares.
Documento relacionado: Decreto 138/2025 “De la Organización del Sistema Salarial en el sistema empresarial cubano”