jueves , 8 enero 2026

Radiografía del trabajo en Cuba: ‘precariedad, informalidad y pérdida del poder adquisitivo’

El informe de la Asociación Sindical Independiente de Cuba pone en evidencia que el colapso de la Isla es integral.

La Habana (DDC) – “Durante 2025, la situación laboral en Cuba estuvo marcada por un deterioro sostenido de las condiciones de trabajo, la pérdida del poder adquisitivo de salarios y pensiones, la inestabilidad del empleo —especialmente en el sector no estatal— y un contexto económico profundamente condicionado por la crisis energética, la dolarización parcial de servicios básicos y el reforzamiento del control estatal sobre la actividad económica”, sostuvo la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) en un informe al respecto.

“El año estuvo atravesado por apagones de alcance nacional, restricciones crecientes al sector privado, cierres de MIPYMES, incrementos salariales y de pensiones insuficientes frente a la inflación, y un proceso de reforma legal laboral que, aunque presentado como participativo, mantuvo limitaciones estructurales históricas en materia de derechos colectivos y autonomía sindical”, detalló.

Así, el reforzamiento de la crisis eléctrica “impactó directamente la productividad laboral, forzó extensiones de jornadas nocturnas, generalizó el uso de generadores improvisados y elevó los riesgos laborales”, indicó el informe.

Además, “interrupciones recurrentes agravaron la precariedad laboral, especialmente en el sector privado y en actividades dependientes de la electricidad y la conectividad”, agregó.

De igual forma, las nuevas tarifas de acceso a internet impuestas en junio por el monopolio estatal ETECSA “profundizaron la brecha digital laboral, afectando de manera desproporcionada a trabajadores con salarios en pesos cubanos, jubilados y pequeños emprendedores que dependen de la conectividad para sostener actividades económicas”, subrayó la ASIC.

La organización destacó, además, que “más de la mitad de la población en edad laboral no trabaja ni buscaba empleo, un indicador que refleja un proceso sostenido de desincentivo laboral, asociado a la migración, la expansión de la informalidad y el abandono del mercado de trabajo formal”.

Para la ASIC, “uno de los hechos laborales más relevantes de 2025 ocurrió en diciembre, cuando el Gobierno anunció el cierre parcial o total de al menos 65 MIPYMES privadas tras auditorías estatales”.

“El cierre tuvo un impacto directo sobre el empleo, dejando a cientos de trabajadores sin ingresos en un contexto de salarios estatales deprimidos y escasas alternativas laborales. La medida evidenció el carácter condicionado y reversible de la tolerancia estatal hacia el sector privado“, resaltó.

Asimismo, en 2025 el régimen de La Habana desplegó un proceso de consulta, supuestamente abierto y participativo, sobre el anteproyecto del nuevo Código de Trabajo, un texto que, según la ASIC, mantiene “restricciones fundamentales”. “Entre ellas, la ausencia del derecho a huelga, la subordinación sindical al Estado y la falta de mecanismos efectivos de negociación colectiva”, detalló.

La ASIC recordó que “ha advertido en múltiples ocasiones que la exclusión de estos estándares internacionales consolida la subordinación sindical al Estado y priva a los trabajadores de mecanismos reales de defensa colectiva, independientemente del carácter participativo atribuido oficialmente al proceso de consulta”.

Teniendo en cuenta los elementos anteriores, el balance de la ASIC es inequívoco: “el panorama laboral de 2025 reflejó la persistencia de desequilibrios estructurales en el mercado de trabajo cubano, marcados por la pérdida de ingresos reales, la precarización del empleo, el aumento de la informalidad y un marco regulatorio que no incorporó estándares internacionales básicos en materia de derechos laborales”.

A partir de lo anterior, la organización concluyó que “al cierre del año, salarios, pensiones y empleo continuaron condicionados por la crisis energética, la inflación y el control estatal sobre la actividad económica, sin señales claras de mejora sostenida para los trabajadores”.

El informe de la ASIC pone en evidencia que el colapso de Cuba es integral, como quedó demostrado en los resúmenes que, sobre 2025, publicó DIARIO DE CUBA hace pocos días. En uno de ellos, el del programa Los Puntos a la Íes, varios expertos enfatizaron que “para los cubanos, 2025 ha sido uno de los peores años en décadas, si no el peor, con el impacto de epidemias, hambrunas, cárcel, apagones de larga duración y un asfixiante coste de la vida. A pesar de la gravedad de la crisis, el castrismo se ha resistido a implementar reformas económicas o políticas, mientras Cuba se cae a pedazos y la gente emigra, malvive o muere”.