La CTA respalda mayores impuestos a los ricos, pero considera más sostenible ampliar gravámenes existentes para educación y servicios públicos.
(CS) – La California Teachers Association (CTA), el principal sindicato de maestros de California, votó para oponerse a una iniciativa promovida por Service Employees International Union–United Healthcare Workers West (SEIU-UHW) que propone aplicar un impuesto extraordinario sobre las mayores fortunas del estado.
La denominada 2026 Billionaire Tax Act plantea establecer un impuesto del 5 % sobre la riqueza de los residentes de California con patrimonios superiores a los mil millones de dólares. Según sus promotores, los recursos obtenidos se destinarían a financiar programas de salud, educación y asistencia alimentaria.
SEIU-UHW afirma haber reunido más de 1,5 millones de firmas para llevar la propuesta a la boleta electoral de noviembre, una cifra superior a las aproximadamente 875.000 firmas válidas requeridas para calificar una iniciativa estatal.
La oposición de la CTA fue aprobada por su Consejo Estatal de Delegados, integrado por unos 800 representantes de educadores de todo el estado. En una declaración oficial, el sindicato explicó que, tras una revisión y debate internos, concluyó que la iniciativa “no proporcionará el financiamiento sostenible y duradero que nuestras escuelas y comunidades merecen”.
La organización dejó claro que su posición no representa un rechazo a una mayor tributación de las grandes fortunas. Por el contrario, recordó que ha respaldado durante años medidas destinadas a aumentar la contribución fiscal de los contribuyentes de mayores ingresos y de las corporaciones. Entre ellas mencionó la Proposición 30 de 2012, la Proposición 55 y la Proposición 15 de 2020.
La CTA destacó además que participa actualmente en una campaña para convertir en permanente el impuesto aprobado previamente sobre los contribuyentes de mayores ingresos, una medida que considera una fuente más estable de financiamiento para la educación pública, la atención sanitaria y otros servicios esenciales.
Según análisis publicados por medios californianos, el desacuerdo entre ambas organizaciones no gira en torno a la conveniencia de gravar a los más ricos, sino a cuál es la mejor fórmula para garantizar ingresos públicos estables y cómo deben distribuirse esos recursos. Mientras SEIU-UHW impulsa un nuevo impuesto sobre la riqueza de los multimillonarios, la CTA apuesta por extender de forma permanente gravámenes ya existentes.
La propuesta impulsada por SEIU-UHW también enfrenta la oposición del gobernador Gavin Newsom, quien ha expresado reservas sobre este tipo de impuestos y sus posibles efectos sobre la economía estatal.
Las autoridades electorales continúan el proceso de validación de firmas. Si la iniciativa supera ese trámite, los votantes de California decidirán en noviembre si aprueban o rechazan el nuevo impuesto.