viernes , 13 febrero 2026
Antes de su arresto, Frenchie Mae Cumpio informaba regularmente sobre abusos cometidos por el ejército y la policía, en Filipinas. Su excompañera de vivienda, Marielle Domequil, también fue declarada culpable y recibió la misma condena.

Periodista filipina declarada culpable de financiar terrorismo

Organizaciones de derechos humanos afirmaron que los cargos fueron fabricados y que Cumpio fue etiquetada como subversiva por trabajo periodístico.

(BBC) – Una periodista filipina fue declarada culpable de financiar terrorismo y condenada a al menos 12 años de prisión, en un caso que organizaciones de libertad de prensa calificaron como una “parodia de justicia”.

Frenchie Mae Cumpio, de 26 años, fue arrestada en febrero de 2020 después de que tropas allanaran su pensión en medio de la noche y presuntamente encontraran una granada de mano, un arma de fuego y una bandera comunista en su cama.

Organizaciones de derechos humanos afirmaron que los cargos fueron fabricados y que Cumpio fue “red-tagged” —etiquetada como subversiva— por su trabajo periodístico, que incluía críticas a la policía y al ejército.

Observadores señalan que la práctica del “red-tagging” contra periodistas y activistas se intensificó durante la presidencia de Rodrigo Duterte, quien encabezó una sangrienta guerra contra las drogas entre 2016 y 2022.

El jueves, tras seis años en prisión sin juicio, Cumpio fue absuelta de los cargos relacionados con la posesión ilegal de armas y explosivos, pero condenada por un cargo de financiación del terrorismo.

Se enfrenta a una pena de 12 años de cárcel. Su excompañera de vivienda, Marielle Domequil, también fue declarada culpable y recibió la misma condena. Ambas rompieron en llanto y se abrazaron mientras se leía la decisión del tribunal, informó la agencia AFP.

“Estamos profundamente preocupados por las implicaciones de esta condena, considerando que existen muchos otros casos —yo diría, casos fabricados— de financiación del terrorismo que todavía se están procesando en todo el país”, declaró a la BBC la abogada Josa Deinla, una de las defensoras de Cumpio.

“La triste realidad es que esta decisión tiene consecuencias graves para el periodismo comunitario, porque es precisamente el periodismo comunitario —el que está en los márgenes, el que no pertenece a los grandes medios— el que saca a la luz las condiciones, especialmente en las zonas rurales, donde vive la población más pobre”.

Antes de su arresto, Cumpio informaba regularmente sobre abusos cometidos por el ejército y la policía en la región de Visayas Orientales, en Filipinas, a través de artículos publicados en el sitio de noticias Eastern Vista —del cual fue directora— y en un programa que conducía en la emisora radial Aksyon Radyo-Tacloban DYVL.

Su caso ha atraído la atención de una coalición de organizaciones de libertad de prensa y ONG, que sostienen que los cargos en su contra fueron “fabricados” y que su trato en detención ha sido “inhumano”.

Beh Lih Yi, directora para Asia-Pacífico del Committee to Protect Journalists, condenó el jueves la decisión del tribunal.

“Este veredicto absurdo demuestra que los diversos compromisos asumidos por el presidente Ferdinand Marcos Jr. para defender la libertad de prensa no son más que palabras vacías”, afirmó.

“El fallo subraya hasta dónde están dispuestas a llegar las autoridades filipinas para silenciar el periodismo crítico”.

El medio independiente Altermidya emitió un comunicado el jueves por la mañana, hora local, condenando la decisión como “un error judicial”.

“Estamos indignados por la clara injusticia de la decisión del tribunal, a pesar de las evidentes pruebas de que los cargos contra Frenchie Mae, Marielle Domequil y el resto del grupo conocido como Tacloban Five son completamente fabricados”, señaló el comunicado.

El término “Tacloban Five” se utiliza para referirse a Cumpio, Domequil y otras tres personas acusadas junto a ellas en Tacloban, una empobrecida ciudad costera del centro de Filipinas. Sus casos aún no han sido resueltos.

“La decisión constituye una grave injusticia y representa una seria amenaza para el ya precario estado de la libertad de prensa y de expresión en Filipinas”.

La Asociación Internacional de Mujeres en Radio y Televisión de Filipinas también emitió un comunicado tras la condena, que calificó como “un acto flagrante de silenciamiento patrocinado por el Estado”.

“La condena de Frenchie Mae por financiación del terrorismo es una farsa que busca legitimar el silenciamiento de mujeres que se atreven a decir la verdad al poder, y sus hermanas de nuestra comunidad de mujeres en los medios no descansarán hasta que sea plenamente reivindicada y su nombre quede limpio de estos cargos infundados”, afirmó la organización.

“Esto envía un mensaje escalofriante: documentar las penurias de los pobres se ha convertido en un delito castigable”.

Filipinas es uno de los países más peligrosos para los periodistas, según datos de Reporters Without Borders.

Los periodistas comunitarios como Cumpio son especialmente vulnerables, ya que quedan atrapados en el fuego cruzado de antiguas dinastías políticas y caudillos locales.

En 2009, un clan político de la provincia sureña de Maguindanao masacró a 58 personas —en su mayoría periodistas— para impedir que un rival presentara una impugnación electoral. (Trd. CS)