CPJ y RSF exigen liberar a Liu Hu y Wu Yingjiao, detenidos en China tras publicar reportaje sobre corrupción local.
- La policía china acusa a los periodistas de “acusaciones falsas” y “operaciones comerciales ilegales” tras censurar el reportaje en WeChat.
- El caso se suma a una larga lista de periodistas encarcelados en China por investigaciones sensibles, según organizaciones internacionales.
(Agencias) – El Committee to Protect Journalists (CPJ) y Reporters Without Borders (RSF) reclamaron la liberación inmediata de los periodistas chinos Liu Hu y Wu Yingjiao, detenidos tras publicar una investigación sobre presunta corrupción de un funcionario local en la provincia de Sichuan.
Según CPJ, ambos periodistas fueron detenidos el 1 de febrero en la ciudad de Chengdu, pocos días después de difundir en WeChat un reportaje que señalaba presuntas irregularidades atribuidas a Pu Fayou, secretario del Partido Comunista en el condado de Pujiang. El contenido fue posteriormente eliminado de la plataforma, una práctica habitual de censura en casos considerados políticamente sensibles, según informó Reuters.
La policía local indicó que investiga a personas de apellidos Liu y Wu por “hacer acusaciones falsas” y por “operaciones comerciales ilegales”, y que se les aplicaron “medidas coercitivas penales”, un término jurídico que en China suele implicar detención formal. El Committee to Protect Journalists afirmó haber revisado capturas de pantalla en las que funcionarios instaban a Liu a canalizar sus denuncias por vías oficiales en lugar de publicarlas.
En un comunicado, CPJ sostuvo que China no puede afirmar que combate la corrupción mientras castiga a periodistas que investigan y exponen posibles abusos de poder. RSF calificó la detención como una represalia directa contra el periodismo de investigación y describió el entorno informativo en China como cada vez más restrictivo y hostil.
Consultado sobre el caso, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China declaró que el país se rige por el Estado de derecho y que “todos son iguales ante la ley”, sin ofrecer detalles adicionales.
Antecedentes de los periodistas
Liu Hu, de 50 años, es un exreportero de investigación del diario New Express, con sede en Guangzhou. En 2013 fue detenido bajo el cargo de “buscar peleas y provocar problemas” tras denunciar corrupción, permaneciendo 364 días privado de libertad antes de ser liberado bajo fianza. En 2014, RSF lo incluyó en su lista de “100 héroes de la información”.
Wu Yingjiao, de 34 años, es periodista de investigación y fotógrafa freelance. Según RSF, ha sido finalista de varios premios periodísticos y ha colaborado con medios digitales independientes, incluidos proyectos centrados en derechos civiles y rendición de cuentas.
Otros casos recientes de periodistas detenidos en China
Organizaciones internacionales señalan que el caso de Liu Hu y Wu Yingjiao se suma a una serie de detenciones recientes de periodistas y comunicadores en China vinculadas a investigaciones sensibles o cobertura independiente.
En Shanghái, el periodista ciudadano Zhang Zhan continúa cumpliendo una condena de cuatro años de prisión impuesta en 2020 por “provocar disturbios”, tras informar sobre el brote inicial de COVID-19 en Wuhan. CPJ y RSF han advertido reiteradamente sobre el deterioro de su estado de salud durante la detención.
En la región de Xinjiang, el periodista y académico uigur Gulchehra Hoja fue condenado a una larga pena de prisión por cargos relacionados con seguridad nacional, según reportes de organizaciones de derechos humanos, después de colaborar con medios internacionales y documentar la situación de la minoría uigur.
En Guangzhou, el periodista Chen Mei, vinculado a proyectos de archivo digital sobre censura y COVID-19, fue condenado en 2023 por “provocar disturbios”, en un caso que CPJ considera representativo del uso de delitos vagos para criminalizar la difusión de información de interés público.
Según el último censo anual del CPJ, al 1 de diciembre de 2025 había 330 periodistas encarcelados en el mundo. China se mantuvo como el mayor carcelero de periodistas, con entre 50 y 51 reporteros detenidos, muchos de ellos acusados de delitos comunes o de seguridad nacional tras realizar investigaciones independientes o difundir información considerada sensible por las autoridades.
En paralelo, RSF señaló en su World Press Freedom Index 2025 que China volvió a situarse entre los países con peor desempeño en libertad de prensa. El informe advierte que el uso de cargos penales amplios —como la difusión de “rumores”, la alteración del “orden público” o supuestas irregularidades económicas— se ha consolidado como una herramienta recurrente para silenciar el periodismo de investigación, en particular cuando aborda corrupción, abusos de poder o fallas en la gestión estatal.