lunes , 2 noviembre 2026

El turismo cubano entre foros y habitaciones vacías

El foro de Trinidad sumó más de 20 intenciones de negocio mientras Cuba perdía el 65% de sus visitantes internacionales.

La Habana, Cuba (Sindical Press) – El pasado 10 de octubre concluyó en la ciudad de Sancti Spíritus el foro de negocios Trinidad: ciudad de encuentros, que había sesionado los días 7 y 8 en Trinidad con el propósito de promover la cartera de oportunidades de inversión turística, según declaró Lilian Arlety Toledo, directora del Centro de Información Turística (Infotur) en la provincia de Sancti Spíritus, a la agencia estatal de noticias Prensa Latina. La funcionaria destacó el propósito de abrir una puerta al diálogo para compartir experiencias e ideas que contribuyeran a dinamizar el sector turístico en la región central de Cuba.

Resulta difícil avizorar cómo podrían alcanzarse tales objetivos en una industria con evidentes signos de quiebra y carente de los elementos imprescindibles para emprender siquiera un despegue moderado que permita aproximarse, en el futuro, a los resultados de 2017. Ese año, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) registró la presencia de 432.732 turistas en la provincia.

A nueve años de aquella notable afluencia, y ante la ausencia de estadísticas locales de acceso público que permitan establecer una comparación precisa, el panorama nacional ofrece suficientes indicios para dimensionar el deterioro.

Si en 2017 arribaron a la Isla un total de 4.653.559 visitantes, en el 2025 apenas se contabilizaron 1.810.663. Para colmo de males, entre enero y septiembre de 2026 llegaron solo 477.707 visitantes internacionales, un 65,1% menos que en igual período del año anterior. Septiembre, con apenas 27.354 llegadas, fue el peor mes del año, y Canadá, el principal mercado emisor, se desplomó un 76,9%. El desplome golpea a uno de los sectores más relevantes de la economía, que en 2017 generó más de 3.000 millones de dólares, su mejor resultado histórico, de acuerdo a la ONEI.

Ante la debacle de un sector que contaba con 340 hoteles en 2023 en todo el país, resultaba poco creíble que, de una cita auspiciada por la Delegación Provincial del Ministerio del Turismo, la Cámara de Comercio y la Dirección de Comercio Exterior del territorio, pudieran surgir proyectos concretos y sostenibles capaces de revertir semejante deterioro.

Las propias declaraciones del primer ministro Manuel Marrero, el 29 de julio ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, reducen aún más las expectativas. Marrero reconoció el cierre del 73% de las instalaciones hoteleras, mientras datos de la ONEI sitúan la ocupación en apenas un 12,9% durante el primer trimestre de 2026, frente al 18,9% del promedio de 2025.

La magnitud del déficit ocupacional resulta todavía más evidente al trasladar los porcentajes a una escala sencilla: por cada 100 habitaciones disponibles, unas 19 estuvieron ocupadas en el 2025; en los primeros tres meses de 2026 la cifra cayó a unas 13. El resto permaneció vacío. Una realidad que acentúa el escepticismo sobre la capacidad del foro espirituano para contribuir al rescate de uno de los pilares de la economía cubana.

Según Prensa Latina, el foro cerró con más de 20 intenciones de negocio y la apertura de un mercado de abasto para actores económicos estatales y privados, mientras el delegado provincial del Ministerio del Turismo anunció que la experiencia se repetirá el próximo año. La participación de representantes de España, Italia y Alemania no le aporta valor alguno a una discusión cuya relevancia se mide en propuestas sin efectos prácticos, diagnósticos reiterados y nuevas fechas para prolongar un cónclave estéril. Difícilmente se hable de una recuperación con la profundidad que exigen las circunstancias, mientras el sistema conserve los mismos fundamentos ideológicos que obstaculizan la transición hacia un modelo de desarrollo racional, sostenible y capaz de responder a las necesidades del país.