La automotriz alemana busca reducir costos laborales, mientras el sindicato advierte sobre posibles huelgas a partir de enero de 2027.
(Agencias) – El fabricante alemán Volkswagen ha notificado la terminación de diez de los trece convenios colectivos que integran su sistema propio de negociación laboral en Alemania, una decisión que ha provocado una fuerte reacción del sindicato IG Metall y abre la posibilidad de nuevas huelgas a partir de enero de 2027.
La medida, anunciada el 30 de septiembre, forma parte de los esfuerzos de la compañía para reducir costos y afrontar las dificultades que atraviesa la industria automotriz europea. Sin embargo, llega menos de dos años después de que los trabajadores aceptaran importantes concesiones económicas para contribuir a la reestructuración del grupo.
La controversia afecta a las relaciones laborales de Volkswagen en Alemania, donde aproximadamente 120.000 empleados están comprendidos en el sistema de negociación colectiva propio de la empresa.
Convenios que protegen derechos adquiridos
Entre los acuerdos cuya terminación ha notificado Volkswagen figuran convenios relacionados con salarios, complementos retributivos, clasificación profesional, condiciones generales de trabajo, formación de aprendices y determinadas garantías para empleados mayores o con limitaciones de salud.
Los convenios tienen como fecha de terminación el 31 de diciembre de 2026. Sin embargo, Volkswagen ha aclarado que sus disposiciones seguirán aplicándose conforme a la legislación alemana hasta que sean sustituidas por nuevos acuerdos.
Volkswagen ha precisado que la medida no afecta al convenio sobre el futuro de la empresa, que incluye garantías de empleo hasta finales de 2030.
La distinción es importante: la compañía no ha eliminado esas garantías, pero pretende renegociar otras condiciones laborales que IG Metall considera conquistas alcanzadas durante décadas de negociación colectiva.
La dirección empresarial sostiene que la cancelación formal de los acuerdos abre espacio para negociar modificaciones que permitan reducir costos y mejorar la competitividad.
El conflicto también alcanza a otras empresas vinculadas al grupo Volkswagen. El 5 de octubre, IG Metall denunció decisiones similares sobre convenios colectivos en Volkswagen Group Services, Wolfsburg AG y AutoVision, así como en Cariad, la filial de software del fabricante. Para el sindicato, estas medidas amplían la confrontación laboral más allá de las plantas de producción de Volkswagen AG.
Los trabajadores ya habían aceptado sacrificios
El nuevo conflicto tiene un antecedente inmediato en diciembre de 2024, cuando Volkswagen e IG Metall alcanzaron un acuerdo para afrontar una profunda reestructuración industrial.
Aquel pacto permitió evitar los cierres inmediatos de fábricas y los despidos colectivos por razones empresariales que habían sido planteados durante las negociaciones.
A cambio, los trabajadores aceptaron aplazamientos salariales, modificaciones en las bonificaciones y otras concesiones económicas.
Según IG Metall, esas medidas representan aproximadamente 1.500 millones de euros anuales que la plantilla deja de percibir. El sindicato sostiene que esos recursos debían utilizarse para asegurar las inversiones y la viabilidad futura de las instalaciones industriales.
Ahora, la dirección de Volkswagen considera insuficientes los ajustes acordados y busca nuevas reducciones de costos.
Para los representantes sindicales, la empresa está intentando trasladar nuevamente a los trabajadores las consecuencias de sus dificultades económicas.
Thorsten Gröger, principal negociador de IG Metall en Volkswagen, ha cuestionado que la compañía pretenda reducir beneficios laborales mientras exige nuevos esfuerzos a una plantilla que ya realizó concesiones considerables.
Por su parte, Daniela Cavallo, presidenta del comité general de empresa de Volkswagen, ha advertido que los trabajadores alcanzaron en 2024 el límite de los sacrificios que estaban dispuestos a aceptar.
IG Metall reclama un aumento salarial del 5%
La confrontación coincide con la preparación de una nueva ronda de negociación colectiva.
IG Metall reclama un incremento salarial del 5% durante un período de doce meses, acompañado de medidas que favorezcan especialmente a los trabajadores de menores ingresos.
Volkswagen rechaza esa demanda y argumenta que la situación económica exige reducir los gastos laborales.
El sindicato cuestiona que los salarios constituyan el principal problema de competitividad del fabricante.
Según sus cálculos, basados en los informes financieros de Volkswagen, los costos laborales representaban el 17,5% de las ventas del grupo en 2021, proporción que descendió al 15,2% en 2025.
IG Metall también ha señalado que, mientras los trabajadores aceptaban restricciones salariales y recortes de bonificaciones, Volkswagen distribuyó aproximadamente 2.600 millones de euros en dividendos a finales de junio de 2026, correspondientes al ejercicio de 2025.
El sindicato utiliza esa comparación para defender una distribución diferente de los costos de la reestructuración.
La competencia internacional y el futuro de las fábricas
Volkswagen sostiene que sus dificultades responden a cambios estructurales de la industria automotriz.
Entre los principales factores menciona la creciente competencia de los fabricantes chinos, la presión sobre los precios, la transformación tecnológica y la necesidad de adaptar su producción a nuevas condiciones del mercado.
La empresa considera imprescindible acelerar la reducción de costos y ejecutar las medidas previstas en su programa de transformación industrial.
Las tensiones también alcanzan el futuro de varias instalaciones alemanas.
En septiembre, los representantes de los trabajadores informaron que no se habían aprobado cierres de las plantas de Emden, Hannover, Neckarsulm y Zwickau, aunque advirtieron que persistían incertidumbres sobre la producción y las inversiones posteriores a 2030.
La negociación no se limita, por tanto, a salarios y complementos. También está relacionada con el futuro industrial de las fábricas, la conservación de empleos y la participación de los trabajadores en las decisiones empresariales.
Posibles huelgas a partir de enero
IG Metall ha advertido que estará en condiciones de convocar huelgas a partir del 1 de enero de 2027 para exigir el restablecimiento de los convenios denunciados por la empresa.
Hasta ahora no se ha anunciado una huelga concreta.
La empresa y el sindicato acordaron continuar las conversaciones durante la segunda mitad de octubre, con el objetivo de abordar las diferencias sobre los convenios y las medidas de reestructuración.
El conflicto pone a prueba un elemento característico de las relaciones laborales alemanas: la negociación colectiva y la participación de los representantes de los trabajadores en la supervisión de las grandes empresas.
Volkswagen mantiene una larga tradición de cogestión, pero esa estructura no ha impedido enfrentamientos importantes entre la dirección y los sindicatos cuando se discuten salarios, empleo e inversiones.
El resultado de las negociaciones determinará si ambas partes consiguen un nuevo acuerdo o si Volkswagen comienza 2027 enfrentando un conflicto laboral de grandes dimensiones.