domingo , 20 septiembre 2026
Lee Cheuk-yan, histórico dirigente del sindicalismo independiente de Hong Kong y fundador de la HKCTU. (Tommy Walker)

Lee Cheuk-yan, condenado a siete años más de cárcel

Histórico dirigente sindical de Hong Kong recibe siete años de prisión tras décadas de defensa de derechos laborales y libertades.

Hong Kong (Sindical Press) – Lee Cheuk-yan, uno de los principales dirigentes del sindicalismo independiente de Hong Kong durante las últimas décadas, fue condenado el 11 de septiembre a siete años de prisión por incitación a la subversión, en un proceso bajo la Ley de Seguridad Nacional.

La sentencia prolonga un encarcelamiento que comenzó en 2021 y afecta a un dirigente cuya trayectoria está estrechamente ligada tanto a la lucha por los derechos laborales como al movimiento democrático de Hong Kong.

Lee, de 69 años, fue fundador y durante años secretario general de la Hong Kong Confederation of Trade Unions (HKCTU), una de las principales organizaciones del sindicalismo independiente del territorio hasta su disolución en 2021. También desarrolló una carrera legislativa de más de dos décadas y participó en campañas por el salario mínimo, la negociación colectiva y otras protecciones laborales.

Su situación ha sido examinada incluso por el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que ha pedido a las autoridades de Hong Kong que garanticen que Lee no sea procesado ni encarcelado por el ejercicio de actividades sindicales legítimas.

La condena del 11 de septiembre no se fundamenta formalmente en su actividad sindical, sino en una acusación de incitación a la subversión. Pero ambas dimensiones son difíciles de separar en la trayectoria de Lee, quien durante décadas vinculó la defensa de los derechos laborales y la libertad sindical con la reivindicación de libertades políticas y democráticas en Hong Kong.

La acusación se deriva de su participación en la Hong Kong Alliance in Support of Patriotic Democratic Movements of China, organización que durante décadas conmemoró la represión de Tiananmén de 1989 y convocó las multitudinarias vigilias del 4 de junio en Victoria Park.

Lee y la abogada Chow Hang-tung, también detenida desde 2021, se declararon no culpables de incitación a la subversión. Albert Ho, otro antiguo dirigente de la Alliance, se declaró culpable.

El 21 de agosto, Lee y Chow fueron declarados culpables. El 11 de septiembre, el tribunal condenó a Lee a siete años de prisión; a Chow, a siete años y tres meses, y a Ho, a cinco años y dos meses. La Alliance, ya disuelta, recibió además una multa de 1,5 millones de dólares de Hong Kong.

Tiananmén, 1989

La relación de Lee con Tiananmén comenzó hace 37 años.

En 1989 viajó a Beijing como representante del movimiento de solidaridad de Hong Kong con las protestas que se desarrollaban en la capital china. Llevaba aproximadamente 1,9 millones de dólares de Hong Kong recaudados para apoyar a los manifestantes.

Tras la represión del 4 de junio, cuando intentaba regresar a Hong Kong, agentes de seguridad chinos lo sacaron del avión antes del despegue. Permaneció detenido durante tres días y el dinero fue confiscado.

Desde entonces participó activamente en la defensa de la memoria de Tiananmén.

Durante décadas, las vigilias del 4 de junio convocadas por la Alliance reunieron a miles de personas en Victoria Park. Después de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en 2020, esas conmemoraciones dejaron de celebrarse en las condiciones en que habían tenido lugar durante años.

En el juicio de 2026, uno de los elementos centrales fue precisamente uno de los objetivos históricos de la Alliance: reclamar el fin del gobierno de partido único en China. Los jueces consideraron que las actividades desarrolladas para promover ese objetivo constituían incitación a la subversión del poder estatal.

Las autoridades de Hong Kong sostienen que el proceso responde a delitos contra la seguridad nacional y no a las ideas políticas o a la actividad sindical de los acusados. Tras las sentencias, el jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee, defendió la actuación de las autoridades y afirmó que los derechos humanos, la democracia y la libertad no pueden utilizarse como pretexto para realizar acciones que perjudiquen al país.

Del movimiento obrero al Parlamento

La historia pública de Lee Cheuk-yan no puede explicarse solamente a través de Tiananmén.

Comenzó a trabajar en el movimiento laboral a principios de la década de 1980, vinculado al Hong Kong Christian Industrial Committee. En 1990 participó en la fundación de la HKCTU, que agrupó sindicatos independientes de diferentes sectores y se convirtió en una importante alternativa a las organizaciones sindicales alineadas con Beijing. Lee fue durante años su secretario general.

También desarrolló una larga carrera legislativa. Ocupó un escaño entre 1995 y 1997 y nuevamente entre 1998 y 2016. Una de sus batallas más significativas ocurrió precisamente en 1997, en vísperas del traspaso de soberanía británica a China.

Lee promovió una legislación destinada a reconocer derechos de representación, consulta y negociación colectiva. El Consejo Legislativo la aprobó, pero, después del cambio de soberanía, el Consejo Legislativo Provisional suspendió y posteriormente derogó aquellas disposiciones.

Lee respondió con una huelga de hambre de 120 horas. La HKCTU llevó posteriormente el asunto ante la OIT.

El episodio anticipó una discusión que acompañaría durante años al sindicalismo independiente de Hong Kong: los trabajadores podían constituir sindicatos, pero los empleadores no tenían una obligación general de reconocerlos para fines de negociación colectiva.

La batalla por el salario mínimo fue otra de las campañas en las que participó la HKCTU. Durante años, sindicatos y organizaciones sociales reclamaron una protección salarial legal para los trabajadores de menores ingresos. Hong Kong terminó estableciendo un salario mínimo estatutario, que entró en vigor el 1 de mayo de 2011.

Lee también defendió en el Consejo Legislativo cuestiones relacionadas con las jornadas laborales, la protección de la maternidad y los derechos de los trabajadores a tiempo parcial.

Prisión después de prisión

El escenario para Lee y para el movimiento sindical independiente cambió después de las protestas de 2019 y, especialmente, tras la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en junio de 2020.

Lee fue detenido y condenado en distintos procesos relacionados con manifestaciones consideradas no autorizadas. Las penas acumuladas alcanzaron 20 meses de prisión.

Mientras estaba encarcelado, también desapareció la central sindical que había contribuido a fundar tres décadas antes. La HKCTU se disolvió en octubre de 2021, en medio de una creciente presión sobre organizaciones de la sociedad civil y del movimiento sindical.

En octubre de 2022, Lee terminó de cumplir sus condenas. Pero no salió de la cárcel.

Permaneció en prisión preventiva por el proceso de seguridad nacional relacionado con la Hong Kong Alliance. El juicio no comenzó hasta enero de 2026. En otras palabras, después de haber cumplido las penas anteriores, pasó más de tres años encarcelado sin haber sido juzgado por la nueva acusación.

El Comité de Libertad Sindical de la OIT expresó preocupación por la duración de esa detención. Al examinar el caso, recordó que la prisión preventiva debe limitarse a períodos breves y pidió a las autoridades que adoptaran medidas para permitir la liberación de Lee mientras esperaba el juicio.

El caso llega a la OIT

La situación de Lee llegó al Comité de Libertad Sindical de la OIT mediante una queja presentada por la Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF).

El Comité expresó preocupación por las consecuencias de las actuaciones judiciales y de la legislación de seguridad nacional sobre el ejercicio de la libertad sindical. En sus exámenes del caso pidió a las autoridades de Hong Kong adoptar las medidas necesarias para garantizar que Lee Cheuk-yan no fuera procesado ni encarcelado por el ejercicio de actividades sindicales legítimas.

También solicitó información sobre las actividades concretas que habían dado lugar a la acusación de incitación a la subversión.

El señalamiento resulta particularmente relevante después de la nueva sentencia: uno de los dirigentes sindicales cuyo encarcelamiento ha sido objeto de seguimiento por el principal mecanismo internacional dedicado a la libertad sindical acaba de recibir otros siete años de prisión.

La Confederación Sindical Internacional reaccionó el 15 de septiembre condenando la sentencia. Según la organización, Lee y Chow tienen previsto recurrir sus condenas y las penas impuestas.

Un movimiento sindical independiente que ya no existe

La sentencia encuentra a Hong Kong en una situación muy diferente de aquella en la que Lee comenzó su carrera sindical.

La HKCTU ya no existe. Las multitudinarias vigilias de Tiananmén desaparecieron. La Hong Kong Alliance también fue disuelta. Y Lee, después de haber cumplido las condenas anteriores, permanece encarcelado ahora bajo una nueva sentencia de siete años.

Las autoridades sostienen que las actuaciones responden a la aplicación de la legislación de seguridad nacional y que las libertades protegidas legalmente continúan vigentes.

Para el movimiento sindical internacional, en cambio, el caso de Lee plantea interrogantes sobre el espacio disponible para ejercer la libertad sindical y otros derechos civiles en Hong Kong.

Lee y Chow tienen previsto recurrir tanto sus condenas como las penas impuestas. Ambos permanecen en prisión.