El sindicato taiwanés reclama un sistema permanente de participación en las ganancias, mientras la compañía estadounidense registra resultados financieros récord.
(Agencias) – Los trabajadores de la multinacional estadounidense Micron Technology en Taiwán han autorizado una posible huelga para exigir un sistema permanente de participación en las ganancias de la empresa, en momentos en que la creciente demanda de semiconductores para inteligencia artificial impulsa sus resultados financieros.
El conflicto laboral ha adquirido relevancia nacional después de que el presidente taiwanés, Lai Ching-te, pidiera el 15 de octubre a la compañía y a sus trabajadores que mantuvieran negociaciones sinceras y constructivas para alcanzar un acuerdo.
El mandatario realizó el llamamiento durante la inauguración de una nueva instalación de ensamblaje y pruebas de semiconductores de Micron en Taichung, una de las principales ciudades industriales de Taiwán.
La coincidencia entre la expansión de las operaciones de la empresa y las demandas de sus trabajadores ha situado en el centro del debate la distribución de los beneficios económicos generados por el crecimiento de la industria tecnológica.
Un respaldo sindical casi unánime
El sindicato de la planta de Micron en Taoyuan anunció el 7 de octubre que había obtenido la autorización de sus afiliados para convocar una huelga, después de que fracasaran las negociaciones con la dirección de la compañía.
De los 2.258 trabajadores habilitados para participar en la votación, 2.012 ejercieron su derecho al voto. Un total de 1.994 respaldaron la huelga, 14 votaron en contra y cuatro sufragios fueron declarados inválidos.
El resultado representa el apoyo del 99% de quienes participaron en la votación y del 88,3% del total de afiliados habilitados.
Aunque el sindicato cuenta con la autorización necesaria para convocar el paro, todavía no ha anunciado una fecha para su realización.
Los representantes sindicales han señalado que podrían organizar una huelga con escasa anticipación si la empresa no presenta propuestas concretas para resolver el conflicto.
Para el 19 de octubre está prevista una manifestación en Taipéi, en la que los sindicatos han invitado a participar a los trabajadores de las instalaciones de Taoyuan y Taichung. Los organizadores han aclarado que la movilización no constituye una huelga.
Los trabajadores reclaman el 15% de las ganancias operativas
La principal reivindicación sindical consiste en establecer un mecanismo permanente que destine el 15% de las ganancias operativas de Micron a la participación de los empleados en los beneficios empresariales.
Los representantes de los trabajadores cuestionan el actual sistema de incentivos y bonificaciones, al considerar que no garantiza una distribución suficientemente transparente y estable de las ganancias.
En septiembre, Micron anunció un programa extraordinario de recompensas para sus empleados correspondiente al ejercicio fiscal 2026. En Taiwán, el paquete incluía una bonificación en efectivo de un millón de nuevos dólares taiwaneses por trabajador, equivalente aproximadamente a 31.000 dólares estadounidenses.
Sin embargo, el sindicato considera que las gratificaciones extraordinarias no sustituyen un acuerdo permanente que vincule la remuneración de los trabajadores con los resultados económicos de la compañía.
La reivindicación de los trabajadores de Micron tiene antecedentes recientes en Corea del Sur. En mayo de 2026, los sindicatos de Samsung Electronics reclamaron que la empresa destinara el 15% de sus ganancias operativas a bonificaciones para los empleados y eliminara los límites establecidos para esos pagos. Un año antes, SK Hynix había alcanzado un acuerdo con sus trabajadores para distribuir el 10% de sus ganancias operativas mediante un sistema de bonificaciones. Los conflictos reflejan la creciente presión sindical para que los beneficios extraordinarios generados por la expansión de la inteligencia artificial se traduzcan también en mayores ingresos para los trabajadores.
La disputa se produce después de dos procesos de mediación que no consiguieron resolver las diferencias entre las partes.
El sindicato de Taoyuan representa aproximadamente a 2.400 trabajadores de una plantilla cercana a los 3.000 empleados.
La organización sindical en la industria tecnológica taiwanesa ha enfrentado históricamente importantes obstáculos. Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos correspondiente a 2023 señaló que, entre las 949 empresas instaladas en tres parques científicos del país, solamente existían dos sindicatos de empresa, pese a que esas instalaciones empleaban a más de 323.000 trabajadores. El documento también recogió prácticas empresariales que dificultaban la sindicalización, como el traslado de organizadores sindicales y su exclusión de oportunidades de ascenso.
En Taichung, donde Micron cuenta con unos 12.300 trabajadores, aproximadamente 11.000 están afiliados al sindicato de esas instalaciones. Las negociaciones de este último continúan por separado y tienen prevista una nueva sesión de mediación para el 22 de octubre.
Beneficios récord impulsados por la inteligencia artificial
El conflicto coincide con un período de extraordinario crecimiento financiero para Micron, uno de los principales fabricantes mundiales de memorias utilizadas en computadoras, centros de datos y sistemas de inteligencia artificial.
Según los resultados publicados por la propia compañía el 30 de septiembre, Micron registró ingresos de 133.188 millones de dólares durante su ejercicio fiscal 2026, frente a los 37.378 millones obtenidos el año anterior.
Sus ganancias operativas alcanzaron los 99.340 millones de dólares, en comparación con los 9.770 millones registrados en 2025.
La empresa atribuye buena parte de su crecimiento a la demanda de memorias avanzadas utilizadas en los sistemas de inteligencia artificial, particularmente las memorias de alto ancho de banda, conocidas como HBM.
Durante la inauguración de la nueva instalación en Taichung, el presidente y director de operaciones de Micron, Manish Bhatia, afirmó que toda la capacidad de producción prevista para 2027 en esas instalaciones ya estaba vendida.
La expansión refleja la importancia estratégica de Taiwán para la industria mundial de semiconductores y el papel de Micron en el suministro de componentes destinados a los centros de datos que sostienen el desarrollo de la inteligencia artificial.
Para los sindicatos, este crecimiento refuerza sus argumentos a favor de establecer mecanismos que permitan a los trabajadores participar de manera más directa y previsible en los resultados económicos de la empresa.
La posición de Micron y del Gobierno
Micron ha declarado que respeta los derechos legales de sus trabajadores y los procedimientos establecidos por la legislación taiwanesa.
La compañía también ha asegurado que escucha las preocupaciones expresadas por sus empleados y que continuará dialogando de buena fe con las organizaciones sindicales para encontrar una solución aceptable para las partes.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo de Taiwán reconoció que el resultado de la votación sindical refleja las expectativas de los empleados de contar con un sistema razonable de participación en las ganancias.
La institución pidió a Micron que examinara las demandas de sus trabajadores y presentara propuestas concretas y viables durante las negociaciones.
El Gobierno taiwanés también ha manifestado su disposición a facilitar el diálogo entre la compañía y las organizaciones sindicales.
Durante su intervención del 15 de octubre, el presidente Lai Ching-te subrayó la importancia de mantener relaciones laborales estables para garantizar tanto el bienestar de los empleados como el desarrollo de las empresas.
Un conflicto con posibles consecuencias industriales
Una eventual huelga podría afectar las operaciones de Micron en Taiwán, aunque su impacto dependería del número de trabajadores participantes, la duración del paro y las medidas adoptadas por la compañía.
La consultora especializada TrendForce ha señalado que una interrupción prolongada de determinadas actividades de mantenimiento y supervisión industrial podría perjudicar la estabilidad de los procesos de fabricación de memorias.
No obstante, todavía no existe una huelga convocada y cualquier estimación sobre sus posibles consecuencias debe considerarse provisional.
El conflicto plantea una cuestión que adquiere creciente importancia en las industrias tecnológicas: cómo se distribuyen los beneficios derivados de los avances productivos y de la expansión de mercados como el de la inteligencia artificial.
Mientras Micron continúa ampliando sus inversiones y capacidad industrial en Taiwán, sus trabajadores organizados buscan que ese crecimiento se traduzca también en compromisos permanentes sobre la distribución de las ganancias.
La evolución de las negociaciones y la movilización anunciada para el 19 de octubre permitirán conocer si las partes avanzan hacia un acuerdo o si el conflicto desemboca en una huelga.