martes , 3 febrero 2026

La OIT alerta sobre el estancamiento de las condiciones laborales a nivel mundial

La OIT alerta que empleo global se estanca: salarios débiles, informalidad persistente y calidad laboral deteriorada pese a recuperación parcial.

Las condiciones laborales a nivel mundial muestran signos de estancamiento, pese a la recuperación parcial de la actividad económica registrada en los últimos años, según el informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2025, publicado en enero por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El documento señala que la mejora de algunos indicadores macroeconómicos no se ha traducido de forma sostenida en avances en salarios reales, estabilidad laboral ni cobertura de protección social.

De acuerdo con el informe, la tasa de desempleo mundial se sitúa en torno al 5 %, un nivel relativamente estable en comparación con años anteriores. Sin embargo, advierte que este dato agregado oculta problemas estructurales relacionados con la calidad del empleo. A escala global, más de 2.000 millones de personas continúan trabajando en la economía informal, lo que representa cerca del 58 % de la población ocupada, sin acceso pleno a derechos laborales, seguridad social o mecanismos efectivos de protección frente a riesgos económicos.

El informe destaca que los salarios reales aún no han recuperado, en muchas regiones, el poder adquisitivo perdido durante el período de alta inflación posterior a la pandemia. Según la OIT, el crecimiento salarial global fue inferior al crecimiento de los precios en varios años consecutivos, lo que erosionó los ingresos de los trabajadores, especialmente en los tramos salariales más bajos. Incluso en países donde los salarios nominales aumentaron, el impacto de la inflación limitó la mejora efectiva de los ingresos.

En América Latina, la OIT señala que más del 50 % del empleo sigue siendo informal, una proporción que se ha mantenido prácticamente sin cambios en la última década. Aunque algunos países registraron crecimiento económico y recuperación del empleo tras la pandemia, la creación de puestos de trabajo formales no ha sido suficiente para absorber a la población ocupada. El informe indica que los jóvenes y las mujeres presentan tasas más altas de desempleo y subempleo, así como mayor exposición a empleos de baja calidad.

En África, el diagnóstico es aún más marcado. Según el informe, más del 80 % del empleo corresponde a trabajo vulnerable, principalmente en actividades por cuenta propia o familiares, con bajos niveles de productividad y protección social limitada. La OIT advierte que el rápido crecimiento demográfico, combinado con una creación insuficiente de empleo formal, ejerce una presión constante sobre los mercados laborales del continente.

En Asia, la recuperación del empleo ha sido desigual entre subregiones. Mientras algunas economías han logrado restablecer niveles de empleo previos a la pandemia, persisten brechas significativas en salarios y condiciones laborales, especialmente en sectores intensivos en mano de obra. El informe subraya que una parte importante del crecimiento del empleo se concentra en actividades informales o con contratos atípicos.

El documento también analiza la situación de las economías avanzadas, entre ellas Estados Unidos. En este caso, observa una mayor resiliencia del mercado laboral en términos de creación de empleo, pero advierte sobre la persistencia de problemas estructurales vinculados a la calidad del trabajo. Entre ellos, menciona la expansión de empleos de bajos salarios, la segmentación del mercado laboral y una cobertura de protección social más limitada en comparación con otras economías avanzadas. El impacto acumulado de la inflación sobre los ingresos reales sigue siendo un factor relevante en este contexto.

En Europa, el informe señala que los niveles de desempleo se mantienen relativamente bajos, pero advierte que la recuperación de los salarios reales ha sido incompleta tras el período inflacionario. La OIT destaca además una creciente segmentación entre trabajadores con contratos estables y aquellos empleados bajo modalidades temporales, a tiempo parcial involuntario o en formas de trabajo no estándar.

La OIT advierte que los aumentos del salario mínimo, aunque relevantes para mitigar la pérdida de poder adquisitivo, no son suficientes por sí solos para revertir el deterioro acumulado de las condiciones laborales ni para mejorar de manera estructural la calidad del empleo. El organismo subraya que la persistencia de la informalidad, la precarización y la insuficiente cobertura de los sistemas de protección social continúan siendo obstáculos centrales para una mejora sostenida del trabajo a nivel mundial.

El informe concluye que los desafíos actuales del empleo global están menos relacionados con la cantidad de puestos de trabajo creados y más con su calidad, estabilidad y capacidad para garantizar ingresos adecuados y protección social. Este diagnóstico se presenta en un contexto internacional marcado por desaceleración económica en algunas regiones, tensiones geopolíticas y transformaciones tecnológicas que continúan reconfigurando los mercados laborales.

Documento: OIT, Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo: Tendencias 2025