La Zona Especial del Mariel cumple trece años con una brecha entre las inversiones comprometidas y ejecutadas, y expectativas insatisfechas.
La Habana, Cuba (Sindical Press) – A trece años de la creación de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), sus objetivos iniciales suscitan más interrogantes que motivos de celebración.
De acuerdo con un estudio del economista Ricardo Torres Pérez, publicado en enero de 2025 por el Cuba Capacity Building Project de la Universidad de Columbia, al cierre de 2023 el enclave industrial acumulaba compromisos de inversión por 3.200 millones de dólares, de los cuales solo se habían ejecutado poco más de 1.000 millones, aproximadamente un tercio del capital comprometido.
Durante la Feria Internacional de La Habana de 2025, el viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, informó que Cuba contaba con 376 negocios con capital extranjero, 56 de ellos ubicados en la ZEDM.
La cifra refleja el limitado desarrollo de este megaproyecto económico, en cuya infraestructura portuaria desempeñó un papel destacado la constructora brasileña Odebrecht. Entre los países con presencia empresarial en el enclave figuran Vietnam, México y España, entre otros, según informaciones divulgadas entre 2022 y 2024.
Cabe recordar que Odebrecht estuvo involucrada en investigaciones judiciales por corrupción en varios países. En Brasil, el préstamo del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para las obras del Mariel, ejecutadas entre 2010 y 2014, fue investigado por la fiscalía federal y por una comisión parlamentaria.
Aunque no se dispone de cifras actualizadas sobre el número de negocios extranjeros en 2026, los 56 contabilizados el año anterior permiten cuestionar el alcance de los resultados obtenidos frente a las expectativas iniciales.
Un ejercicio hipotético permite dimensionar la extensión territorial del proyecto. La ZEDM abarca 465,4 kilómetros cuadrados, equivalentes a 46.540 hectáreas.
Si se destinara una superficie de cinco hectáreas a cada establecimiento, existiría capacidad teórica para 9.308 unidades; con parcelas de diez hectáreas, la cifra ascendería a 4.654.
Esta proyección no contempla las áreas de infraestructura, servicios, viales y otros usos, ni que solo una parte del territorio cuenta con suelo habilitado para instalaciones. Sin embargo, ofrece una referencia de cuán poco se ha aprovechado para atraer inversiones productivas.
Los días 2 y 3 de noviembre se desarrolla en el Complejo Histórico Militar Morro-Cabaña una feria expositiva comercial por el decimotercer aniversario de la ZEDM.
Según el comité organizador, la lista de invitados supera las 50 personalidades e instituciones, y el programa incluye exposiciones comerciales, intercambios con representantes del enclave y conversatorios sobre el presente y el futuro de los actores económicos vinculados al proyecto.
Más allá de los discursos oficiales y las actividades programadas, resulta difícil encontrar motivos para celebrar, sin un balance actualizado que permita evaluar el crecimiento de los negocios establecidos.
Tampoco abundan las razones para esperar una transformación sustancial a corto plazo. La crisis generalizada, las limitaciones del modelo de planificación centralizada y las sanciones de Washington configuran un escenario poco propicio para la captación de capital extranjero.
Antes de concluir conviene recordar un episodio relacionado con el escenario escogido para la celebración.
Durante los primeros meses de 1959, la fortaleza de la Cabaña fue escenario de decenas de fusilamientos ordenados por tribunales revolucionarios. Entre los ejecutados figuraban personas acusadas de colaborar con el régimen de Batista y de participar en actividades contrarrevolucionarias, en procesos cuestionados por la ausencia de garantías procesales.
Ese pasado contrasta con el carácter festivo de un encuentro dedicado a exaltar supuestos avances de un proyecto que, trece años después de su creación, continúa sin satisfacer las expectativas que acompañaron su nacimiento.
Difícilmente ese contraste se reflejaría en las páginas de la prensa autorizada, encargada de privilegiar la versión oficial de los acontecimientos.
Mientras las celebraciones se suceden, los resultados siguen sin estar a la altura de las promesas.