La escasez de efectivo convierte el acceso al dinero devengado en otra batalla cotidiana para muchos trabajadores en la Isla.
La Habana, Cuba (Sindical Press) – Leonardo Hernández Díaz, alias Cachimba, residente en calle 224 y Tercera C, en Jaimanitas, confiesa que no va a trabajar más para el Estado.
“Pasé cuatro meses trabajando sin cobrar y siempre era un cuento distinto. Ayer fui a la empresa por cuarta vez y formé un lío. Tengo tres niñas pequeñas que están pasando hambre, por culpa de la empresa y de este sistema que tiene las cosas así”.
Cachimba trabajaba en la Empresa de Construcción para Obras de Arquitectura, ECOA 6, radicada en El Cotorro, encargada de construcciones y reparaciones públicas. Luego de cuatro meses de espera, consiguió que le pagaran una parte del dinero que le debían.
“Conseguí solo 17 000 pesos, no es ni la mitad de lo devengado y no me alcanza para nada. Me dijeron que no había más dinero en la empresa, que me avisaban si se resolvía algo. Pedí la baja y les dije que al Estado no le trabajo más”.
Como Leonardo, hay muchos trabajadores en toda Cuba que, luego de cumplir su mes de trabajo, enfrentan dificultades para acceder al dinero necesario para satisfacer sus necesidades. Las excusas van desde la poca disponibilidad de efectivo en los bancos y las limitaciones en el volumen de las extracciones hasta los problemas ocasionados por los cortes de electricidad o la falta de conexión.
La escasez de efectivo se ha convertido en un problema nacional. Un reportaje de la agencia Reuters, publicado el 21 de septiembre de 2026, documentó las largas colas frente a las sucursales bancarias y las dificultades de los ciudadanos para retirar su dinero. En La Habana, los clientes entrevistados podían extraer un máximo de 20 000 pesos diarios, siempre que el banco dispusiera de efectivo y no se interrumpieran los servicios eléctricos o de comunicaciones.
Julio Lara, residente en el callejón de San Felipe municipio Playa, tampoco quiere saber de trabajar para el Estado.
“Es como ser un esclavo, porque el Estado no paga lo que tú te ganas. Además paga mensual, y no resuelve ningún problema. El problema se lo resuelven ellos, pero al pueblo no le resuelven ningún problema”, recalca Julio y añade:
“El socialismo inventado de Fidel Castro, luego tantos años de inoperancia, se ha convertido en un parásito, que no produce nada pero que lo absorbe todo. Se ha despojado de los subsidios que hicieron de la Revolución una propuesta de sistema de igualdad. Hoy es incapaz de garantizarle a la gente nada. Un pueblo de zombis con salarios mínimo de 4 dólares al mes, contra precios por las nubes y una inflación que parece de locos”.
Otro que sufre para cobrar su chequera es Armando Yánez, de 83 años, retirado del sector de comercio y residente de Querejeta, Santa Fe.
“Ahora los jubilados de Querejeta ya no cobramos en el banco, tenemos que ir a cobrar en una Mipyme ¿Quién se iba a imaginar? Pero ayer, el dueño de la Mipyme no trajo el dinero completo y muchos regresamos a casa con las manos vacías”.
“Para cobrar la pensión un retirado tiene que pasar un trabajo salvaje. Hacer colas de madrugada, pasar mala sangre, muchas veces en un esfuerzo inútil que nos lleva la vida. Y pensar que el trabajador se retira para descansar. Menos en Cuba”.