martes , 31 marzo 2026

La esperanza que emigra

Aleaga Pesant Report analiza la celebración anticipada del 4 de abril en El Laguito, donde la Unión de Jóvenes Comunistas premia a un grupo selecto de jóvenes, presentándolos como símbolo de toda una generación. El programa sostiene que esta imagen contrasta con la realidad de la mayoría de los jóvenes cubanos, marcada por bajos salarios, falta de oportunidades y emigración masiva. Se señala que el éxodo juvenil —especialmente de mujeres en edad reproductiva— evidencia el colapso demográfico y desmiente el discurso oficial, concluyendo que la juventud real no está en los actos, sino abandonando el país en busca de futuro.

En El Laguito se reunió un puñado de jóvenes destacados para recibir medallas de la Unión de Jóvenes Comunistas y escuchar que siguen siendo la esperanza. Es el truco clásico: seleccionar a los fieles, decorarlos y fingir que representan a toda una generación.

La realidad es más cruda. La inmensa mayoría de los jóvenes cubanos no recibe aplausos en salones de protocolo. Sobrevive con salarios inferiores a 13 dólares, incapaz de pagar una canasta básica. Profesionales con títulos universitarios terminan subempleados o dependiendo de remesas.

Esa es la juventud real, no la que posa para la foto, sino la que cuenta las monedas.

Y llama la atención esta celebración adelantada —ojo, muy adelantada— del 4 de abril, día de la fundación de la Unión de Jóvenes Comunistas y de la Organización de Pioneros José Martí.

Hola, esto es Aleaga Pesant Report desde La Habana, Cuba, un compendio de la política, la sociedad y la cultura cubana. Hoy hablaré mal y rápido, en colaboración con Cuba Sindical, sobre la esperanza que emigra, refiriéndonos a la juventud cubana.

Pero como dice Petronio, el árbitro del buen gusto, la prisa no es elegancia. El gran tablero mundial, de Zbigniew Brzezinski, una oportunidad para revisar, en este mundo tan convulso, cómo se desarrolla la geopolítica. Escrito en 1996 por este polaco nacionalizado estadounidense, es un libro especialmente pertinente para estos tiempos.

Volviendo al tema de marras, el evento en el laguito con los jóvenes de la juventud, la retórica, esta farsa de la juventud oficial, la retórica hueca frente a la precariedad brutal. Díaz-Canel habla de resistir, batalla energética. Palabras vacías cuando los apagones duran 12, 16, 20 horas. Y lo de la caída del sistema eléctrico, eso es para otro tema.

La huida masiva que desmiente el discurso. En los últimos tiempos, según lo que nos hablan las personas encargadas de medir la población, Cuba ha perdido más de 2 millones de personas en los últimos 5 o 6 años, que van a cualquier lugar, cualquier lugar, cruzar la orilla, salir de la orilla del mar es bárbaro.

El colapso demográfico es la sentencia más importante. Sobre todo, el 56% de las personas que se van son mujeres en edad de procrear. Todos le echan la culpa al imperio, a los 67 años de bloqueo, pero todo el mundo sabe que el imperio se dedicó durante mucho tiempo a mirar a otro lado y ahora es que está mirando a Cuba.

En el laguito se celebra un monólogo de poder entre ellos mismos. La verdadera juventud cubana, la que trabaja y sueña, está desertando en masa del país. Pero es que no hay salario, no hay casa para los jóvenes, no hay posibilidades de desarrollo. La meritocracia queda en la corrupción de un gobierno unipartidista, de una claque obesocrática que controla el país, y los jóvenes no tienen espacio.

Y esa charada del gobernante, conjuntamente con su grupo alrededor, aplaudiendo a los jóvenes ingenieros militares.

Las mentiras, las cosas tan mentirosas —quería decir “incierto”, que fue como me educaron a mí: no digas mentira, Julio, di incierto—, pero al final es tanta la mentira que es improbable que este país pueda salir adelante si no hay un cambio real.

Y eso es lo que aspiran los jóvenes, los menos jóvenes y hasta nosotros los viejos. Les recuerdo, esto es Aleaga Pesant Report desde La Habana, Cuba, y si los informativos dan noticias, nosotros las ponemos en contexto.