Al pueblo de Venezuela:
En nombre de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) expresamos nuestra solidaridad firme y activa con la clase trabajadora y con el conjunto de la ciudadanía venezolana ante los hechos reportados internacionalmente este 3 de enero de 2026, relacionados con la captura de Nicolás Maduro en el marco de una operación encabezada por el Gobierno de los Estados Unidos. Este acontecimiento marca un punto de quiebre histórico tras años de autoritarismo, deterioro social y negación sistemática de derechos.
Este momento exige claridad y determinación. Cualquier salida que pretenda ser legítima y duradera debe conducir, sin ambigüedades ni maniobras dilatorias, a una transición democrática real, pacífica, ordenada y verificable, que restituya plenamente el Estado de Derecho y ponga fin a la persecución política. Ello implica la recuperación inmediata de las libertades fundamentales, entre ellas la libertad sindical, la libertad de asociación y el derecho de participación política sin miedo, coerción ni represalias.
En ese sentido, resulta ineludible que la transición desemboque, de manera organizada y con control público e internacional, en la instalación del gobierno legítimamente elegido por el pueblo venezolano, encabezado por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, como expresión inequívoca de la voluntad popular y de las fuerzas democráticas del país. Cualquier intento de desconocer ese mandato constituiría una nueva ruptura con la soberanía ciudadana.
Somos conscientes de que existen tensiones, disputas de poder y debates sobre la continuidad institucional y los mecanismos formales de sucesión. Precisamente por ello, advertimos que el proceso no puede quedar en manos de arreglos opacos ni de imposiciones de facto. La transición debe construirse con reglas claras, un cronograma público y verificable, y un sistema de garantías efectivo para toda la sociedad, que incluya de manera explícita:
- Protección inmediata de la población civil, rechazo categórico a la violencia política y prevención de represalias.
- Garantías plenas de debido proceso y respeto a los derechos humanos, sin justicia selectiva ni pactos de impunidad.
- Seguridad jurídica para la administración pública, las organizaciones sociales, el sector privado, la Fuerza Armada y las bases sociales de todas las corrientes, evitando persecuciones por razones políticas.
- Condiciones reales y no simuladas para elecciones libres, con observación internacional creíble, autoridades electorales independientes, justicia autónoma y restablecimiento de las libertades públicas.
- Libertad inmediata e incondicional de todos los presos políticos, incluidos los sindicalistas encarcelados por ejercer el derecho a la libertad sindical.
Desde Cuba, donde la clase trabajadora y la sociedad civil continúan luchando contra un sistema que niega el pluralismo y criminaliza la organización independiente, acompañamos con convicción el anhelo del pueblo venezolano. Que este momento no sea administrado como un simple relevo de poder, sino asumido como una oportunidad histórica para cerrar el ciclo autoritario y abrir, de una vez, el camino hacia una democracia verdadera, con justicia, dignidad humana y soberanía popular.
Matanzas, Cuba, 3 de enero de 2026
Iván Hernández Carrillo
Secretario General
Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC)