Iván Hernández Carrillo, SG de ASIC, señaló graves deficiencias en las condiciones de trabajo y en los sistemas de prevención.
Yolanda Huerga (Martí Noticias) – Un accidente laboral en las obras de construcción de la nueva línea del Parque Solar en Juraguá, en la provincia de Cienfuegos, dejó como saldo la muerte del liniero Mario Vives Mesa y la hospitalización de su compañero Ridier Molina León, ambos residentes del municipio cienfueguero Palmira.
El obrero murió al caer desde un poste de unos diez metros de altura que se partió mientras realizaba labores para la nueva línea de salida de un parque solar fotovoltaico en construcción, según un perfil oficialista de Cienfuegos que ofreció nuevos detalles del accidente.
Tras el suceso, la Empresa Eléctrica Cienfuegos emitió un comunicado de pésame, informando la activación de los protocolos de emergencia y asegurando colaborar plenamente con las autoridades para investigar lo ocurrido.
Sin embargo, desde el sindicalismo independiente la lectura del hecho va más allá de un incidente aislado. Iván Hernández Carrillo, secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), señaló graves deficiencias en las condiciones de trabajo y en los sistemas de prevención de la entidad.
“Las autoridades encargadas de fiscalizar la prevención de riesgos de accidentes no realizan sus funciones como está establecido por la falta de recursos económicos que provoca que las revisiones sean limitadas y como resultado la administración suele actuar cuando ocurre un accidente en lugar de prevenirlo, por lo que estas revisiones se han convertido en un trámite puramente burocrático”.
De acuerdo con Hernández Carrillo, el personal de la industria eléctrica se ve sometidoa plazos estrictos que imponen metas laborales arduas de alcanzar:
“Existe una fuerte presión de tiempo sobre estos trabajadores para que cumplan con el plan de trabajo que se les impone, que supera el tiempo disponible para ejecutarlo de forma saludable. Cumplir con cronogramas de trabajo, que suelen derivar en jornadas extendidas y horas extra, genera picos de alta tensión psicológica que traen consigo fatales accidentes laborales, fundamentalmente en este sector”, explicó.
Entre los principales factores identificados por la ASIC en la accidentabilidad laboral destacan: “el estrés laboral, la carga excesiva de trabajo, el acoso laboral, violaciones de las normas de seguridad e higiene del trabajo y, consideramos que la más importante que salta a la vista de todos, es la falta de medios adecuados de protección como guantes, botas aisladoras, casco y por decir no cuentan ni con herramientas para trabajar”.
Respecto a las inspecciones de seguridad obligatorias, el líder sindical denunció una amplia fisura entre la normativa teórica y la práctica diaria.
“Desde nuestra perspectiva, existe una brecha importante entre lo que está establecido y la realidad. Nosotros hemos venido denunciando de forma recurrente que los controles no se realizan con la regularidad, profundidad y rigurosidad necesaria”, apuntó.
“Aunque los reglamentos exigen revisiones periódicas, en la práctica no se cumple y suelen apuntar a fallas estructurales en el sistema de revisión. A medida que la cadena se alarga, los controles preventivos se diluyen, La capacitación de los trabajadores empeora y no existen preocupación por el uso correcto de los equipos de protección y seguridad laboral”.
La tragedia ocurrió apenas ocho días después de la muerte de Edisvey Rolando Pérez Rodríguez, liniero de Sancti Spíritus que sufrió una descarga eléctrica durante un trabajo en La Habana.
Hasta septiembre de 2026, se ha reportado públicamente el fallecimiento de al menos tres linieros de la Unión Eléctrica en accidentes laborales en Cuba.