jueves , 6 agosto 2026

La OIT exige a Cuba reconocer al sindicalismo independiente

El planteamiento fue hecho en el más reciente informe, el 415, de la entidad sobre la evolución del Caso 3271.

(Yolanda Huerga) – El Comité de Libertad Sindical (CLS) reiteró al gobierno de Cuba que reconozca a la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), que permita su funcionamiento y las actividades que realice en el ejercicio de su labor.

El planteamiento fue hecho en el más reciente informe, el 415, de la entidad perteneciente a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la evolución del Caso 3271 presentado, hace diez años, por la Asociación Sindical Independiente de Cuba, sobre la campaña sistemática de hostigamiento, represión y detenciones arbitrarias del régimen cubano contra el sindicalismo libre.

“Desde el año 2016, la Asociación Sindical Independiente de Cuba ha denunciado ante la Organización Internacional del Trabajo una campaña permanente de represión, acoso y persecución contra nuestra organización”, indicó el secretario general de la ASIC, Iván Hernández Carrillo, desde Colón, Matanzas.

“El Comité de Libertad Sindical acaba de hacer público este miércoles su séptimo reporte sobre este caso, documentando nuevos actos de violencia y amenaza contra activistas sindicales”, señaló.

El Comité solicitó también el esclarecimiento de la situación de un grupo de sindicalistas, algunos ya exiliados, de los cuales las autoridades cubanas han informado “que mantienen una conducta social impropia o han cometido delitos como alteración del orden público”.

De igual modo, pidió al Gobierno cubano que responda a los nuevos testimonios de repetidos actos de persecución contra miembros de la ASIC.

El órgano tripartito cuya función principal es examinar las quejas sobre violaciones a los derechos de sindicalización y negociación colectiva, instó al Gobierno a que asegure que Hernández Carrillo pueda ejercer sus actividades sindicales sin la intrusión de la Seguridad del Estado y de otras autoridades gubernamentales.

También insiste en que el Estado cubano garantice a los dirigentes de la ASIC la libertad de movimiento en el territorio nacional para poder ejercer sus actividades sindicales, incluida la participación en manifestaciones.

“A pesar de las múltiples recomendaciones de este organismo, el régimen cubano se niega a reconocer a la ASIC y no ha cumplido con ninguna de las recomendaciones que el Comité de Libertad Sindical le ha propuesto”, enfatizó Hernández Carrillo.

En sus comunicaciones al Comité, el régimen contesta siempre que los querellantes no reúnen la condición de organización sindical y no son trabajadores ni empleadores porque no tienen vínculo laboral en Cuba ni representación sindical legítima.

Además asegura que los activistas son financiados y orientados por grupos radicados en el extranjero y sus acciones persiguen objetivos políticos y “buscan desacreditar al Estado cubano”.

Con la reciente aprobación del Decreto 160 de 2026, La Habana ratificó la proscripción del sindicalismo independiente en la isla, completando un entramado legal, fiscal y de supervisión ideológica, diseñado para subordinar por completo a las fuerzas productivas al modelo socialista.

“Ante la falta de voluntad del régimen, el caso se encamina hacia una Comisión de Encuesta, un mecanismo de control riguroso y último recurso de persuasión de la OIT”, puntualizó el líder sindical cubano.