sábado , 29 agosto 2026
Ángel Serrano Hernández, preso político del 11J.

Denuncian golpiza e incomunicación del preso político Ángel Serrano Hernández

Ángel cumple 14 años de prisión por su participación en las protestas de La Güinera durante las manifestaciones del 11J.

Matanzas (ASIC) – El preso político Ángel Serrano Hernández, condenado a 14 años de prisión por su participación en las protestas del 11J, fue golpeado por guardias del correccional La Lima, en Guanabacoa, después de protagonizar una protesta verbal contra el régimen cubano, según denuncias de familiares, otros reclusos y organizaciones de derechos humanos.

Los hechos ocurrieron en la mañana del 26 de agosto durante un recuento en el establecimiento penitenciario. Serrano Hernández, miembro del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), se negó a cumplir una orden de trabajo en la finca La Guayaba como protesta por los ocho meses que los reclusos llevan sin recibir el salario correspondiente por las labores realizadas.

Durante el incidente, el opositor abandonó la formación y gritó consignas contra el Gobierno, entre ellas “¡Patria y Vida!”. Posteriormente fue conducido al puesto de mando del penal, donde continuó protestando.

Varios guardias lo esposaron y golpearon, causándole hematomas y contusiones en distintas partes del cuerpo, además de una fuerte inflamación en uno de sus ojos. El teniente coronel Parada, identificado como jefe del establecimiento penitenciario La Lima, ha sido señalado por los denunciantes como responsable de lo ocurrido.

Tras la golpiza, Serrano Hernández fue colocado en aislamiento, sin posibilidad de comunicarse con sus familiares. Posteriormente fue trasladado al establecimiento penitenciario Toledo 2, también en La Habana.

Serrano Hernández fue detenido el 25 de julio de 2021 y posteriormente condenado a 14 años de privación de libertad por el delito de sedición, a raíz de su participación en las protestas del 11 y 12 de julio de 2021 en La Güinera, municipio Arroyo Naranjo. Organizaciones de derechos humanos han documentado anteriormente problemas de salud durante su encarcelamiento, entre ellos afecciones de próstata y artritis, así como denuncias por falta de atención médica adecuada.

Cuba mantiene en vigor los convenios 29 y 105 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo forzoso. Aunque las normas internacionales contemplan determinadas excepciones para el trabajo realizado como consecuencia de una condena judicial, el Convenio 105 prohíbe utilizar el trabajo forzoso como medio de coerción o castigo por la expresión de opiniones políticas y como instrumento de disciplina laboral.

Asimismo, las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, conocidas como Reglas Nelson Mandela, establecen que debe existir un sistema de remuneración equitativa por el trabajo de las personas privadas de libertad.

El caso de Ángel Serrano Hernández se suma a las reiteradas denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre golpizas, aislamiento, falta de atención médica y otros malos tratos contra presos políticos en las cárceles cubanas.