El documento analiza la crisis del turismo y propone hoja de ruta centrada en empleo digno, transparencia, diversificación y sostenibilidad.
(CS) – El Observatorio de Derechos Laborales y Sindicales (ODLS), en cooperación con la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), publicó el Diagnóstico integral del sistema turístico cubano, un estudio que examina la crisis estructural del sector y propone las bases técnicas para una política nacional de modernización y transformación del turismo en un eventual escenario de transición democrática.
El informe sostiene que la contracción del turismo no puede atribuirse a una sola causa. El deterioro de los servicios, la crisis energética, la limitada transparencia, la debilidad de los encadenamientos productivos y las restricciones laborales interactúan con factores externos como las sanciones, los cambios en la conectividad aérea, los costos de viaje, la competencia regional y los fenómenos climáticos.
Según los datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) utilizados en el diagnóstico, Cuba recibió 1.810.663 visitantes internacionales en 2025, equivalentes al 82,2 % del nivel registrado en 2024. Canadá continuó siendo el principal mercado emisor, con 754.010 visitantes, seguido por la comunidad cubana en el exterior, Rusia, Estados Unidos y México.
El estudio advierte, sin embargo, que medir la recuperación exclusivamente por el número de visitantes sería insuficiente. Propone incorporar indicadores sobre gasto turístico, empleo formal, salarios reales, compras a proveedores locales, transparencia contractual, sostenibilidad ambiental, diversificación de mercados y protección de los trabajadores.
Una parte central del diagnóstico está dedicada a las condiciones laborales. El documento considera que los derechos de los trabajadores no deben tratarse como un componente social añadido a la política turística, sino como una condición de competitividad y sostenibilidad. Entre las reformas propuestas figuran el empleo directo con garantías, la libertad sindical y la negociación colectiva, la inspección laboral independiente, la trazabilidad de salarios, propinas y comisiones, la capacitación profesional y mecanismos efectivos de reclamación.
El informe presta también especial atención a la salida o reducción de operaciones de cadenas hoteleras extranjeras durante 2026. El fenómeno adquirió una dimensión considerable: a finales de julio, el Gobierno cubano reconoció la salida de siete cadenas internacionales que gestionaban el 46 % de las habitaciones hoteleras del país. Entre las compañías que cesaron sus operaciones se encuentran Meliá, Iberostar y Barceló.
El diagnóstico analiza las posibles consecuencias de estas salidas para trabajadores, proveedores, instalaciones y contratos, y plantea que una futura transición deberá revisar de manera individualizada el legado contractual, laboral, patrimonial y ambiental de esas operaciones, evitando tanto la atribución automática de responsabilidades como la ausencia de escrutinio.
En materia de desarrollo, el estudio propone superar un modelo excesivamente concentrado en grandes instalaciones hoteleras y ampliar la oferta hacia el turismo cultural, rural, comunitario, gastronómico, científico, patrimonial, de naturaleza y otras modalidades de menor impacto. Cuba conserva importantes activos para esa diversificación, entre ellos nueve bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO —siete culturales y dos naturales— y una extensa base de áreas protegidas documentada internacionalmente.
La propuesta se organiza mediante una hoja de ruta de hasta 15 años. La primera etapa prioriza la producción de datos confiables, las auditorías de activos, la protección inmediata de los trabajadores, la revisión de contratos y la estabilización de servicios críticos. Las etapas posteriores contemplan reformas regulatorias y laborales, proyectos piloto, rehabilitación selectiva de infraestructura, fortalecimiento de empresas locales y atracción de inversión responsable.
Para ODLS y ASIC, el objetivo no debe ser simplemente recuperar las cifras de visitantes. El informe plantea que el verdadero resultado deberá medirse por la capacidad del turismo para generar empleo decente, ingresos locales, transparencia, protección ambiental, participación de trabajadores y comunidades y un desarrollo territorial más equilibrado.
El estudio sobre turismo da continuidad al Diagnóstico integral del sistema portuario de Cuba, publicado por el ODLS en agosto, que examinó otro sector estratégico y propuso una hoja de ruta para modernizar su infraestructura, logística y gestión con garantías laborales y ambientales. Ambos trabajos forman parte de una serie de diagnósticos desarrollados por el Observatorio durante 2026, que incluye también el el Diagnóstico integral del sistema eléctrico de Cuba y el Diagnóstico integral del sistema portuario de Cuba.
Documento: Diagnóstico integral del sistema turístico cubano