sábado , 11 julio 2026

Fallece Víctor Domínguez, el escritor que hizo de la sátira un acto de libertad

Desaparece una de las voces más originales del periodismo independiente cubano, que convirtió el humor en una forma de resistencia.

La Habana (Sindical Press).– El escritor, periodista independiente, activista democrático y colaborador de Sindical Press, Víctor Manuel Domínguez, falleció en La Habana el viernes 10 de julio de 2026, alrededor de las 8:00 de la noche, dejando un profundo vacío en la prensa libre cubana, en el movimiento sindical independiente y en el mundo de las letras.

Con su muerte desaparece una de las voces más originales del periodismo independiente cubano, un hombre que convirtió el humor en una forma de resistencia y que encontró en la literatura un refugio frente a la censura. Pero también se despide uno de los protagonistas del movimiento democrático, del periodismo independiente y un firme aliado del sindicalismo libre en Cuba, causas a las que dedicó más de veintisiete años de su vida desde la palabra, el activismo cívico y la defensa de los derechos fundamentales.

Para miles de lectores, Víctor Domínguez no necesitaba presentación. Bastaba un nombre: Nefasto.

A través de ese personaje entrañable e irreverente construyó durante décadas una de las columnas satíricas más agudas del periodismo cubano contemporáneo. Nefasto no solo hacía reír. Era el cronista del absurdo nacional, el observador que desmontaba con ironía los discursos oficiales y mostraba, desde el humor, las contradicciones de la vida cotidiana bajo el sistema cubano.

Muchas veces una columna de Nefasto decía en pocas líneas lo que otros necesitaban páginas enteras para explicar.

Nacido en Bayamo, Víctor Domínguez fue escritor, guionista, crítico literario y periodista. Obtuvo reconocimientos desde muy joven en concursos de poesía y narrativa, entre ellos El Caimán Barbudo, Úrsula Céspedes de Escanaverino y Manuel Navarro Luna. Sin embargo, cuando decidió ejercer plenamente su libertad intelectual, comenzó también un largo período de exclusión de las instituciones culturales oficiales. La censura marcó buena parte de su vida literaria.

Su poemario Puntos de vista obtuvo el Premio Mangle con derecho a publicación, pero nunca llegó a imprimirse por razones políticas. Igual destino corrieron su novela Operación Caldosa y los libros de relatos Canción de los olvidados y Pasaporte para las estrellas, retirados por la editorial oficial antes de llegar a los lectores.

Lejos de renunciar a la escritura, convirtió la censura en un estímulo para seguir creando.

En 2014 publicó en Miami Café sin Heydi frente al mar, un poemario que reveló una faceta distinta del autor. Detrás del humorista incisivo aparecía un poeta de profunda sensibilidad, capaz de escribir versos de amor y nostalgia con la misma intensidad con que denunciaba la falta de libertades en Cuba.

Posteriormente reunió parte de sus crónicas de Nefasto en el libro Revolución a la carta, al que siguió La familia real cubana, consolidando una obra satírica que hoy ocupa un lugar singular dentro de la literatura política cubana contemporánea.

Además de su labor como escritor y periodista, Víctor desempeñó un papel fundamental en la promoción de la literatura independiente. En 2007 impulsó la creación del Club de Escritores Independientes de Cuba, convencido de que la libertad de creación era inseparable de la libertad de pensamiento. Desde ese proyecto contribuyó a que numerosos autores marginados por razones políticas encontraran un espacio para publicar sus obras y expresar libremente sus ideas, en abierta oposición a la censura impuesta por el régimen cubano.

Durante años colaboró con diversos medios independientes y también con Sindical Press, la agencia de prensa de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), especializada en informar sobre la situación de los trabajadores cubanos, las violaciones a la libertad sindical, las condiciones laborales, la represión contra sindicalistas independientes y el estado de los derechos humanos en los centros de trabajo de la isla.

Su incorporación a Sindical Press fue la consecuencia natural de un compromiso que había asumido mucho antes. Víctor entendía que la libertad de expresión y la libertad sindical eran derechos inseparables. No puede existir una prensa libre donde los trabajadores no pueden organizarse, ni puede existir un sindicalismo auténtico donde se persigue a quienes ejercen el periodismo independiente.

Mucho antes de incorporarse como colaborador de Sindical Press, Víctor ya respaldaba activamente al movimiento sindical independiente cubano. Comprendió desde los primeros años del movimiento democrático que la libertad de expresión, la libertad de asociación y la libertad sindical eran derechos inseparables. Esa convicción lo acompañó durante más de veintisiete años de activismo cívico, defendiendo el derecho de los cubanos a organizarse libremente, a disentir y a construir una sociedad democrática. Su colaboración con Sindical Press fue la continuación natural de ese compromiso, aportando desde la literatura y el periodismo a la causa de los trabajadores cubanos y del sindicalismo independiente.

Aunque el personaje de Nefasto alcanzó gran popularidad por su sátira política, Víctor nunca permaneció indiferente a la realidad del mundo laboral cubano. Desde las páginas de Sindical Press acompañó la labor de ASIC en la denuncia de la ausencia de libertad sindical, la inexistencia de negociación colectiva independiente, la discriminación por motivos políticos en el empleo, la persecución de dirigentes sindicales y el incumplimiento por parte del Estado cubano de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Sus artículos aportaron una dimensión profundamente humana a esas denuncias. Con la ironía que caracterizaba a Nefasto y la sensibilidad del escritor que también era poeta, acercó a los lectores a los dramas cotidianos de millones de trabajadores cubanos.

Víctor fue además uno de los referentes del periodismo independiente cubano. Su activismo democrático se extendió por más de veintisiete años y estuvo siempre acompañado por una intensa labor intelectual. Nunca concibió la literatura como un ejercicio aislado de la realidad, sino como una herramienta para defender la libertad, la dignidad humana y el derecho de los cubanos a pensar y expresarse sin miedo.

Incluso cuando la enfermedad comenzó a limitar su movilidad, tras la amputación de una pierna y el progresivo deterioro de su visión, continuó rodeado de libros, escribiendo y participando en la vida del movimiento democrático. Quienes lo conocieron recuerdan que nunca pidió compasión ni buscó reconocimiento. Le bastaba seguir siendo fiel a sus convicciones y continuar escribiendo mientras le fuera posible.

Hasta donde su salud se lo permitió, Víctor siguió escribiendo. La enfermedad nunca consiguió apagar su lucidez ni su sentido del humor. Su última colaboración para Sindical Press, publicada el 6 de noviembre de 2025 bajo el título Nefasto y las siete plagas del socialismo castrista, fue una demostración de ello. Fiel a su estilo, recurrió una vez más a la ironía para retratar la insalubridad, las epidemias, la propaganda oficial y el progresivo deterioro de la vida cotidiana en Cuba. Fue una despedida involuntaria, pero también un último testimonio de fidelidad a sus principios: escribir con libertad hasta donde las fuerzas se lo permitieran.

En Sindical Press no solo despedimos a un colaborador.

Despedimos a un compañero de lucha.

A un intelectual que comprendió que la defensa de los trabajadores también se libra con la palabra; que la libertad sindical forma parte de los derechos humanos y que el periodismo independiente constituye una herramienta esencial para denunciar los abusos del poder.

Su voz acompañó durante años el trabajo de ASIC y ayudó a fortalecer un proyecto periodístico comprometido con la defensa de la libertad sindical, la democracia y la dignidad de los trabajadores cubanos.

Su legado permanecerá en sus libros, en sus poemas, en sus artículos y, sobre todo, en ese extraordinario personaje llamado Nefasto, que consiguió retratar como pocos el disparate nacional sin perder nunca la elegancia literaria ni la humanidad.

La dirección de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), el Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba (GIRSCC) y el colectivo editorial de Sindical Press expresan sus más sentidas condolencias a sus familiares, amigos y colegas.

Nos queda el consuelo de una obra extensa, valiente y profundamente cubana. Nos queda el recuerdo del escritor, del poeta, del periodista y del activista que nunca permitió que la enfermedad, la censura o la adversidad silenciaran su voz.

Hoy despedimos a Víctor Domínguez con la tristeza de quien pierde a un amigo y a un compañero de lucha, pero también con la gratitud de haber compartido parte de su camino. Su voz permanecerá en los libros que escribió, en las columnas de Nefasto que hicieron reír y pensar a generaciones de cubanos y, muy especialmente, en las páginas de Sindical Press, donde seguirá ocupando para siempre el lugar que se ganó con su talento, su honestidad y su compromiso con la libertad.

Descansa en paz, querido Víctor.

En la Cuba democrática con la que soñaste, Nefasto seguirá arrancando sonrisas y recordándonos que incluso frente al miedo, la censura y la injusticia, el humor también puede ser una forma de resistencia.

Gracias por demostrar que el humor puede ser un acto de rebeldía, que la literatura puede ser una forma de resistencia y que la libertad siempre encuentra una manera de abrirse paso a través de la palabra.