miércoles , 29 julio 2026

Informe alerta sobre el agravamiento de la crisis psicosocial en Cuba

Un informe técnico identifica apagones, hambre, migración y deterioro institucional como factores centrales del agravamiento de la salud mental cubana.

(CS) – La combinación de apagones prolongados, inseguridad alimentaria, migración masiva, deterioro de los servicios públicos y falta de acceso a la atención en salud mental ha configurado una crisis psicosocial de alcance nacional en Cuba, según el informe técnico Diagnóstico Integral de la Crisis Psicosocial en Cuba, publicado por el Observatorio de Derechos Laborales y Sindicales (ODLS), en cooperación con la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC).

El estudio sostiene que el deterioro del bienestar emocional no responde a fenómenos aislados, sino a una crisis estructural que afecta simultáneamente la salud mental, la estabilidad familiar, las condiciones materiales de vida y las expectativas de futuro de millones de cubanos. Para elaborar el diagnóstico, el informe integra estudios académicos, investigaciones de organizaciones independientes, estadísticas oficiales utilizadas como referencia comparativa y reportes de prensa.

El informe incorpora como una de sus principales evidencias el estudio Powerless and Pressured: Mental Health Vulnerabilities in the Context of Prolonged Blackouts in Cuba, publicado en la revista Social Science & Medicine. La investigación, realizada por el psicólogo cubano Yunier Broche-Pérez y la investigadora Zoylen Fernández-Fleites con una muestra de 415 adultos entre julio y noviembre de 2025, concluyó que ninguno de los participantes se encontraba dentro de los rangos normales de salud mental. Además, el 54 % presentó depresión extremadamente severa, el 66 % ansiedad severa y el 65,8 % estrés extremo.

El informe también documenta un deterioro sostenido de la seguridad alimentaria. Según datos citados de investigaciones independientes, el porcentaje de personas que afirmó haberse acostado sin comer al menos una vez durante el último mes aumentó del 18,7 % en 2023 al 33,89 % en 2025, tendencia que los autores vinculan con un creciente desgaste emocional.

Otro de los factores analizados es la migración. El documento señala que más de 250.000 personas emigraron durante 2024 y que la población residente pasó de 11,1 millones en 2020 a 9,75 millones en 2024, situación que ha intensificado la fragmentación familiar y el denominado duelo migratorio entre quienes abandonan el país y quienes permanecen en él.

El diagnóstico examina además el aumento de la desesperanza entre los jóvenes, el incremento de las conductas suicidas, la violencia social, los feminicidios y las dificultades para atender a una población cada vez más envejecida. Advierte que la limitada infraestructura para el cuidado de adultos mayores y personas con demencia agrava la vulnerabilidad de estos grupos.

Como conclusión, el Observatorio sostiene que la crisis psicosocial constituye una emergencia de salud pública que requiere respuestas integrales, entre ellas fortalecer la vigilancia epidemiológica en salud mental, ampliar el acceso a servicios psicológicos y psiquiátricos, desarrollar protocolos para el duelo migratorio, reforzar la prevención del suicidio e incorporar la seguridad alimentaria como un componente esencial del bienestar emocional.

El informe forma parte de los esfuerzos de documentación, investigación e incidencia que desarrollan conjuntamente el ODLS y ASIC para generar evidencia independiente sobre la situación social y laboral en Cuba y contribuir al debate público y al diseño de respuestas basadas en evidencia.

DocumentoDiagnóstico Integral de la Crisis Psicosocial en Cuba