Aleaga Pesant Report cuestiona el discurso oficial sobre la emancipación de la mujer cubana y sostiene que la representación femenina en universidades, cargos públicos y profesiones no equivale a verdadera autonomía. Señala que la libertad también depende de la propiedad, los ingresos, el acceso al crédito y la capacidad de decidir sobre el propio trabajo, dinero y tiempo.
El comentario destaca además el peso de las responsabilidades domésticas y familiares que recaen sobre las mujeres y contrapone la resistencia cotidiana a una emancipación efectiva. Aleaga plantea que, en una Cuba democrática, el empoderamiento femenino debería medirse por la independencia económica y la capacidad real de decisión de las mujeres. Con este comentario cierra el monográfico dedicado a la mujer trabajadora y anuncia otro sobre asuntos de interés para el sindicalismo independiente y la fuerza laboral cubana.
Durante décadas, el régimen cubano ha vendido una mercancía política bastante barata: la supuesta emancipación de la mujer, casi que tendría que ver con la agenda W que invadió el mundo de mala manera. Títulos universitarios, diputados, ministros, profesionales. La propaganda cuenta cabezas. La libertad, en cambio, cuenta otra cosa: propiedad, patrimonio, crédito, ingreso, capacidad de decidir.
Porque una mujer puede tener un diploma y no tener un peso. Puede dirigir un hospital y no poder dirigir su propio dinero. Puede ocupar un escaño y carecer de poder real sobre su vida. Puede estar en todas partes y mandar en ninguna.
Hola, esto es Aleaga Pesant Report desde La Habana, Cuba, un compendio de la política, la sociedad y la cultura cubana. Hoy abordaré mal y rápido, en colaboración con Cuba Sindical, un solo tema: La cubana no necesita discursos, necesita poder.
Pero como dice Petronio, el árbitro del buen gusto, la prisa no es elegancia.
La isla del Dr. Castro. Un excelente trabajo periodístico de crónicas de dos corresponsales extranjeros que estuvieron en Cuba a finales de la década de los 90 y hacen un recorrido de crónicas muy, muy interesantes. Lo importante del libro es que está concebido como libro. O sea, las crónicas que ellos publicaron cuando eran periodistas aquí en La Habana, acreditados, las han llevado a este libro de crónicas, La isla del Dr. Castro, que recuerda de alguna manera aquel libro fantástico de monstruos que se llamó La isla del doctor Moreau.
La isla del Dr. Castro es una oportunidad para leer. Y dentro de este esquema que estamos desarrollando de la historia del sindicalismo independiente, en el próximo encuentro vamos a estar hablando de cómo ellos vieron el sindicalismo independiente en la década de los 90.
Pero volviendo al tema de marras: la cubana no necesita discursos, necesita poder.
Ahí está la trampa. La igualdad burocrática no es libertad. La representación política no sustituye la autonomía económica. Una mujer no se emancipa porque el Estado la nombre trabajadora ejemplar mientras controla las reglas, el mercado, el crédito, las oportunidades.
Porque existe otra cadena menos visible: el tiempo, los hijos, los familiares ancianos, enfermos, las compras, la cocina, la limpieza. El régimen aprendió a convertir el sacrificio femenino en virtud nacional. Pero resistir no es emanciparse, aguantar no es prosperar, sobrevivir no es vivir en libertad.
La cubana no necesita que le expliquen nuevamente que es fuerte; lo sabe desde hace demasiado tiempo. Necesita capital, propiedad, créditos bancarios, mercados, tecnologías, redes profesionales.
Necesita poder abandonar un empleo porque tiene la posibilidad de tener otro, fundar una empresa, acumular patrimonio, decidir sobre su dinero y su tiempo.
En una Cuba democrática, el empoderamiento femenino no debería medirse por cuántas mujeres obedecen desde cargos públicos, sino por cuántas pueden decidir desde su propia independencia.
La verdadera revolución cubana pendiente no consiste en colocar más mujeres en vitrinas institucionales; consiste en sacarlas de ellas, en que se pueda decir: este es mi trabajo, esta es mi propiedad, este es mi dinero y este es mi futuro.
Ahí empieza la libertad y también la República.
Y con este trabajo termino este monográfico dedicado a la mujer trabajadora, a los diferentes problemas que tiene la sociedad cubana.
Y estamos preparando otro monográfico de tres trabajos sobre temas de interés del sindicalismo independiente, de la fuerza laboral cubana en todas sus actitudes, todas sus visiones.
Y les recuerdo: esto es Aleaga Pesant Report desde La Habana, Cuba.