jueves , 23 julio 2026
Personas esperan en fila para ingresar a una feria de empleo en Carson, California, el 30 de junio de 2026. (Sullivan/Getty Images)

EE. UU. alcanza un récord: 105,8 millones fuera de la fuerza laboral

Según el economista, alrededor de 5,3 millones dejaron de buscar empleo por desaliento o simplemente han renunciado a encontrar trabajo

(CS) – El número de estadounidenses que se encuentran fuera de la fuerza laboral alcanzó un máximo histórico de 105,8 millones de personas en junio, según datos del Banco de la Reserva Federal de St. Louis (FRED), elaborados a partir de la Encuesta de Población Actual de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). La cifra supera los niveles registrados durante la pandemia de COVID-19 y la Gran Recesión.

El indicador “Not in Labor Force” (NILF) comprende a todas las personas de 16 años o más que no están empleadas ni buscan activamente un trabajo. La categoría incluye a jubilados, estudiantes, personas dedicadas al cuidado del hogar, personas con discapacidad y otras que, por distintas razones, no participan en el mercado laboral.

Las estadísticas muestran que 832.000 personas salieron de la fuerza laboral entre mayo y junio, lo que elevó el total a 105,808 millones, el registro más alto desde que existen datos comparables.

Aunque aproximadamente la mitad de quienes están fuera de la fuerza laboral son jubilados, el economista laboral Nicholas Eberstadt, del American Enterprise Institute, considera que el aspecto más preocupante es el creciente número de personas en edad de trabajar que han dejado de participar en el mercado laboral.

En declaraciones concedidas al diario New York Post, Eberstadt afirmó que el problema se concentra especialmente entre los hombres de entre 25 y 54 años.

“Tenemos un gran problema con la retirada del trabajo de los hombres en edad laboral. Lo que ha sostenido la participación de la población en edad de trabajar ha sido la fuerte incorporación de las mujeres, no la de los hombres”, señaló.

Según el economista, alrededor de 5,3 millones de personas han dejado de buscar empleo por desaliento o porque simplemente han renunciado a encontrar trabajo. Además, más de 23 millones de estadounidenses permanecen fuera de la fuerza laboral debido a enfermedades de larga duración, discapacidad u otros programas de prestaciones sociales.

Eberstadt sostuvo que esta tendencia no puede explicarse únicamente por el envejecimiento de la población. En declaraciones al New York Post, destacó que países como Japón y varias economías europeas, que también enfrentan un rápido envejecimiento demográfico, han logrado aumentar sus tasas de participación laboral en los últimos años.

El incremento de la población fuera de la fuerza laboral coincide con señales de desaceleración del mercado de trabajo estadounidense. De acuerdo con análisis publicados por Benzinga, en junio la economía creó menos empleos de los previstos y la tasa de participación laboral descendió al 61,5 %, reflejando que una menor proporción de estadounidenses participa activamente en el mercado laboral.

Especialistas consultados por distintos medios subrayan que la categoría NILF no equivale al desempleo, ya que agrupa a personas que, por decisión propia o por diversas circunstancias, no buscan empleo. No obstante, consideran que el aumento sostenido del número de estadounidenses fuera de la fuerza laboral constituye un indicador relevante sobre la evolución del mercado laboral y uno de los principales desafíos económicos y demográficos que enfrenta el país.